La economía mundial sigue en un camino de recuperación, aunque a un ritmo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha descrito como «históricamente lento». En su informe de ‘Perspectivas Económicas Mundiales’ publicado recientemente, el organismo advirtió que «todavía no hemos llegado al final» en la lucha contra la inflación, a pesar de las perspectivas alentadoras.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, presentó el informe en Washington durante la asamblea de primavera del FMI y el Banco Mundial. Este informe parece echar un jarro de agua fría a quienes esperan una reducción de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos y en la zona euro por parte del Banco Central Europeo (BCE). Ambos organismos han señalado la posibilidad de relajar su política monetaria a partir de junio. Sin embargo, cualquier movimiento por parte de estos bancos centrales estará estrechamente vinculado a la evolución de los precios.
A pesar de un contexto de incertidumbre geopolítica, la economía mundial ha demostrado ser resiliente. Según el informe, se espera que el Producto Interior Bruto (PIB) global aumente un 3,2% en 2023, una cifra que se repetirá en 2024 y 2025. Sin embargo, este crecimiento se considera «históricamente lento» debido a los altos costos de endeudamiento, la retirada de los apoyos fiscales y los efectos a largo plazo de la pandemia de COVID-19.
España es uno de los pocos países para los que el FMI ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento, con un aumento previsto del 1,9% este año y del 2,1% el próximo. Esto contrasta con las cifras de Alemania, que se espera crezca un 0,7% en 2024 y un 1,8% en 2025. Para la zona euro en su conjunto, el FMI ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento, hasta el 1,4% en ambos años. Mientras tanto, las previsiones para Estados Unidos han mejorado para 2024, hasta el 2,1%, pero han empeorado para 2025, hasta el 1,8%.
La inflación general a nivel mundial se espera que disminuya al 6,8% en 2023, al 5,9% en 2024 y al 4,5% en 2025. Sin embargo, los conflictos en Ucrania y Gaza podrían provocar nuevas escaladas de precios. La inflación de los servicios sigue siendo alta en algunos casos, y la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y la energía, persiste en los países con escasez de mano de obra.
El informe del FMI también destaca los beneficios de una política fiscal más laxa, que podría impulsar la actividad económica a corto plazo. Sin embargo, advierte que esto podría requerir un ajuste fiscal más costoso en el futuro. Para España, el FMI recomienda un ajuste presupuestario de tres puntos porcentuales del PIB entre 2024 y 2028.
El informe también subraya la importancia de que los bancos centrales garanticen un descenso suave de la inflación, evitando una liberalización prematura o tardía de las políticas que podría hacer que la inflación caiga por debajo de su objetivo. Al mismo tiempo, insta a la consolidación fiscal a medio plazo para recuperar margen de maniobra presupuestario, realizar inversiones prioritarias y garantizar la sostenibilidad de la deuda.
Finalmente, el FMI advierte sobre los riesgos que enfrenta China, donde el crecimiento económico podría tambalearse sin una respuesta integral a los problemas del sector inmobiliario. Esto podría tener efectos perjudiciales para sus socios comerciales. A pesar de estos desafíos, el informe concluye que la mayoría de los indicadores apuntan a un «aterrizaje suave» para la economía mundial.

