La monarca británica, Isabel II, está bajo estricta supervisión médica, según un reciente comunicado del Palacio de Buckingham. La Reina, que está pasando sus días de verano en el castillo de Balmoral, ha solicitado por primera vez a un primer ministro entrante que forme un Gobierno, en medio de cambios políticos significativos en el Reino Unido.
El comunicado del Palacio de Buckingham señala: «Después de un examen médico realizado esta mañana, los médicos de la Reina están preocupados por la salud de Su Majestad y han recomendado que permanezca bajo supervisión médica». Este anuncio ha elevado la preocupación en el Reino Unido por la salud de su monarca más longeva, que cumplió 70 años en el trono este año y ya tiene 96 años de edad.
La Reina, a pesar de su estado de salud, recibió a Liz Truss, la recién nombrada primer ministro, después de la renuncia de Boris Johnson. Sin embargo, la salud de Isabel II no ha mejorado, lo que la llevó a cancelar su reunión semanal con el Consejo Privado, donde habitualmente discute temas de Estado.
En los últimos meses, la Corona británica ha informado brevemente sobre los problemas de salud de la Reina, haciendo énfasis en sus «problemas de movilidad». Esta situación la ha obligado a cancelar numerosos actos de su agenda y también a establecer su base en Windsor. Este cambio de residencia marcó la primera vez en sus 70 años de reinado que Isabel II no se trasladó hasta Londres para recibir al primer ministro entrante.
En el comunicado, Buckingham ha destacado que “la reina permanece cómoda en Balmoral”. Sin embargo, desde que se conoció la noticia sobre el estado de salud de Isabel II, la preocupación en el Reino Unido ha ido en aumento. Liz Truss expresó a través de Twitter que todo «el país está profundamente preocupado por las noticias surgidas este mediodía desde el Palacio de Buckingham. Mis pensamientos, y los pensamientos de todos los ciudadanos a lo largo de nuestro Reino Unido, están con Su Majestad La Reina y con su familia en estos momentos».
Además, los hijos de Isabel II y sus herederos inmediatos han sido trasladados de manera inmediata. El príncipe Carlos de Inglaterra llegó rápidamente a Balmoral acompañado de su esposa, Camilla Parker-Bowles. También se trasladaron al lugar el resto de los hijos de la monarca: Ana de Inglaterra, Andrés de York y Eduardo de Wessex. Se espera que se les una en breve el príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión, por detrás de su padre.
La prensa británica ha estado siguiendo de cerca al príncipe de Gales, que de forma imprevista, había aumentado sus visitas a su madre a la vez que mantenía su base en Londres. Mientras tanto, el príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, se encuentran en Europa promocionando algunos proyectos. Este jueves permanecían en Alemania, pero decidieron trasladarse hasta Balmoral, según confirmó un portavoz de la pareja a los medios.
El líder laborista Keir Starmer también mostró su preocupación por la monarca. «Mis pensamientos están con Su Majestad La Reina y con su familia en estos momentos, y me uno a todos los ciudadanos del Reino Unido en confiar en su recuperación», aseguró. De la misma manera, Justin Welby, arzobispo de Canterbury, expresó que sus «oraciones, y las oraciones de todas las personas de la Iglesia de Inglaterra y de la nación, están hoy con Su Majestad La Reina. Que la presencia de Dios fortalezca y conforte a Su Majestad, a su familia y a todos los que cuidan de ella en Balmoral».
