La reciente eliminación del Atlético de Madrid en los cuartos de final de la Champions League ha dejado un amargo sabor de boca en sus seguidores. La derrota del equipo dirigido por Diego Simeone ha sido especialmente dolorosa, no sólo por el hecho de quedar fuera en los cuartos de final, sino por cómo se produjo la eliminación. En el primer partido, el Atlético mostró su superioridad, y en la vuelta, a pesar de una embestida de Borussia Dortmund, los jugadores Correa y Morata tuvieron dos claras oportunidades para cambiar el rumbo del encuentro. Sin embargo, el Atlético, el equipo más goleado de la ‘era Simeone’ y el más devaluado en Europa, no pudo resistir.

La eliminación del Atlético es el resultado de un proceso de devaluación constante, un equilibrio difícil que Simeone ha estado manejando conscientemente. A pesar de la decepción, la directiva del club tiene la consolación de haberse clasificado para el ‘SuperMundial’ de Clubes del próximo año, lo que le reportará, como mínimo, 50 millones de euros.

De todas las plantillas que participaron en los cuartos de final de la Champions, la del Atlético era la peor valorada, con 417,80 millones de euros, según Transfermarkt, el evaluador de referencia en el fútbol actual. Por encima estaba precisamente el Borussia Dortmund, con 463,70 millones, y el FC Barcelona, con 839,50 millones. Aunque la diferencia con el Borussia es pequeña, mientras que el equipo alemán genera beneficios a través de jóvenes promesas, el Atlético es un equipo envejecido y que se devalúa año tras año.

Según datos de Transfermarkt, el Atlético es el club que más se ha devaluado en el último lustro. Desde 2019, la cotización del equipo rojiblanco ha caído un 55%, debido a la salida de jugadores clave como Rodri, Lucas Hernández y Thomas Partey, quienes no han sido reemplazados por fichajes del mismo nivel o rendimiento.

La situación defensiva del Atlético es especialmente preocupante. El equipo ha encajado 61 goles en 47 partidos, la peor temporada de la ‘era Simeone’. Las incorporaciones defensivas, como Javi Galán, Çağlar Söyüncü y Santiago Mouriño, no han conseguido mejorar la situación. En el partido contra el Dortmund, Simeone apostó por Witsel, Hermoso y Giménez como núcleo de centrales, pero el equipo se desmoronó.

Además, el Atlético ha tenido problemas ofensivos. La temporada de Morata empezó espectacularmente, pero desde enero sólo ha marcado un gol. Simeone lo sustituyó en el descanso del partido contra el Dortmund después de fallar un mano a mano con Kobel. Nahuel Molina, su sustituto natural, también ha tenido un rendimiento desalentador.

El equipo depende al máximo de individualidades como Oblak y Griezmann. Oblak, héroe en la clasificación contra el Inter de octavos, no pudo resistir los 19 disparos que le cayeron encima en el partido contra el Dortmund. Griezmann, por su parte, ha sido menos decisivo de lo habitual.

La situación del Atlético no parece que vaya a mejorar a corto plazo. El equipo necesita una regeneración urgente, pero no está en condiciones de acometerla. La renovación de Simeone hasta 2027 fue una gran noticia, pero el club no tiene un proyecto madurado o de futuro más allá de lo que pueda hacer el entrenador argentino. La mayor apuesta del club en los últimos años, Joao Félix, ha sido un auténtico fiasco deportivo y financiero, con un coste de 127 millones de euros.

En el Atlético, donde se rumorea una venta de la sociedad desde hace tiempo, los datos que importan son los de las cuentas, aliviadas por la clasificación para el Mundial de Clubes. Sin embargo, esta inyección de 50 millones de euros no se traduce en mejoras en el campo.