El economista Santiago Niño Becerra y la crisis del gas: Impacto y rentabilidad en un contexto de cambio
El reconocido economista español, Santiago Niño Becerra, catedrático de Estructura Económica en el Instituto Químico de Sarriá de la Universidad Ramón Llull de Barcelona desde 1994, se ha pronunciado recientemente en torno a la grave crisis del gas que asola Europa, una situación desencadenada por la invasión rusa de Ucrania. Esta crisis continúa afectando a sectores que requieren un uso intensivo de energía en los mercados europeos. A su juicio, la crisis del gas «pesa en la industria europea intensiva en energía».
En este sentido, el economista destaca que la invasión de Ucrania por parte de Rusia ha tenido un efecto inmediato y palpable en la economía europea, particularmente en aquellos sectores que requieren un alto consumo de energía. Según el último informe difundido por Crédito y Caución este 4 de junio, en 2022, los costes energéticos se dispararon cerca del 350%, lo que ha ocasionado que las industrias de alto consumo energético de la eurozona sufran pérdidas de producción superiores al 10%.
La eficacia de las cadenas de suministro y la rentabilidad de los precios energéticos
No obstante, Niño Becerra sostiene que la mejora de la eficacia en las cadenas de suministro de gas natural licuado ha permitido caídas en el precio del 68% y el 22% en 2023 y 2024, respectivamente. Sin embargo, los costes del gas en Europa todavía siguen por encima de sus niveles previos a la guerra.
El economista ha detallado que «si los precios energéticos se mantienen elevados en Europa, esto repercutirá en su rentabilidad y capacidades de inversión». En este sentido, advierte que este escenario representa un importante riesgo, dada la necesidad de hacer frente a importantes gastos iniciales que exige la transición a las energías limpias. Aunque a largo plazo, esta inversión podría reducir la dependencia del gas.
Niño Becerra enfatiza que mantener los precios energéticos elevados en Europa podría repercutir en la rentabilidad y capacidades de inversión de los países, poniendo en riesgo su capacidad para adaptarse a los desafíos del futuro. Al mismo tiempo, destaca la necesidad de invertir en energías limpias, a pesar de los significativos gastos iniciales que esto conlleva.
Además, el economista advierte sobre el impacto que la actual crisis del gas puede tener en la transición a las energías renovables, un cambio que se considera esencial para combatir el cambio climático y garantizar la sostenibilidad a largo plazo. A pesar de los desafíos presentes, Niño Becerra insiste en que la adopción de energías limpias y renovables puede ayudar a reducir la dependencia del gas a largo plazo, ofreciendo una solución más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
En conclusión, las palabras de Santiago Niño Becerra reflejan la complejidad y los desafíos de la actual crisis del gas. Sin embargo, también destacan la importancia de abordar estos desafíos desde una perspectiva a largo plazo, priorizando la inversión en energías limpias y renovables para garantizar la sostenibilidad y la independencia energética de Europa.
