El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha revelado su nuevo plan para facilitar la financiación de proyectos de seguridad y defensa. Este plan, presentado a los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE), busca ampliar el alcance de las inversiones en productos de uso dual, es decir, aquellos que tienen aplicaciones tanto militares como civiles.
La presidenta del BEI, Nadia Calviño, expuso el plan de acción en la reunión del Ecofin, celebrada en Luxemburgo. Este plan es el resultado de dos meses de intensa colaboración con los accionistas del Banco, las partes interesadas más importantes y los mercados financieros. Asimismo, el plan responde al reciente mandato de los líderes europeos para mejorar aún más el acceso de las empresas de defensa europeas a la financiación.
El BEI ha explicado que su plan consiste en renunciar al requisito actual que exige que los proyectos de doble uso obtengan más del 50% de sus ingresos previstos del uso civil. Esta propuesta ha recibido un «amplio apoyo» por parte de los 27 países miembros de la UE.
Según el nuevo plan, el único requisito será que los proyectos financiados garanticen un «uso civil creíble». Por ejemplo, si una empresa fabrica drones con aplicaciones militares y agrícolas, no bastará con vender un solo dron a un agricultor. Debe haber un elemento de doble uso, pero no se exigirá un porcentaje específico de uso civil.
Este cambio permitirá al BEI financiar «una gama mucho más amplia de proyectos» y acelerar la implementación de los 6.000 millones de euros de la Iniciativa Estratégica Europea de Seguridad (SESI).
A partir del 1 de mayo, el BEI creará un grupo de trabajo y una «ventanilla única» para que las empresas expresen su interés y se puedan agilizar así las inversiones en proyectos de seguridad y defensa.
Además, el BEI planea reforzar las asociaciones y la colaboración con las partes interesadas más importantes mediante la firma y actualización de acuerdos de entendimiento con la Agencia Europea de Defensa y con el Fondo de Innovación de la OTAN.
La aprobación del plan debe seguir los cauces formales habituales del Banco durante el mes de mayo. Esto implica que ahora queda en manos del Consejo de Administración del BEI y, una vez reciba su visto bueno, deberá ser aprobado por los accionistas del banco, el Consejo de Gobernadores, compuesto por los ministros de Finanzas de los 27 países miembros. Para su aprobación, se requiere una mayoría cualificada de 18 países y un 64% del capital del Banco.
Este plan representa un cambio significativo en la forma en que el BEI financia los proyectos de seguridad y defensa. Al renunciar a los requisitos actuales y centrarse en garantizar un «uso civil creíble», el banco espera ampliar el alcance de sus inversiones y facilitar el acceso a la financiación para las empresas de defensa europeas.
