Antoni Balmon, Vicepresidente Ejecutivo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), ha solicitado a la multinacional francesa Veolia, propietaria de Agbar y principal accionista de Aigües de Barcelona, que se comprometa a ejecutar un plan de inversiones extraordinario por no menos de 900 millones de euros hasta el 2027/2028 para mitigar los efectos de la sequía.
En una carta dirigida a Antoine Frérot, presidente de Veolia Environnement, Balmon exige que la compañía respalde las decisiones adoptadas por Aigües de Barcelona y evite generar crisis organizativas que puedan afectar a sus directivos y empleados, con el objetivo de cumplir con sus obligaciones contractuales en la gestión del ciclo del agua.
El llamado de Balmon se produce en medio de informes sobre posibles discrepancias de Veolia con los compromisos inversores de su participada, estimados por los servicios técnicos del AMB. Aigües de Barcelona, donde además de Agbar con el 70% también participan el brazo inversor de La Caixa, Criteria, y la AMB, con el 15% cada una, ha reafirmado su compromiso en un comunicado emitido el lunes.
Balmon también ha solicitado a Veolia una reunión para resolver la situación, subrayando que el AMB está actualmente enfrentando una emergencia de sequía sin precedentes. Esto obliga tanto a la administración como a Aigües de Barcelona a adoptar todas las medidas a su alcance para minimizar los impactos a la ciudadanía y asegurar el suministro de agua.
Destaca la pronta respuesta de Aigües de Barcelona en la implementación de las muy necesarias obras de expansión de la ETAP Estrellas para asegurar la calidad del agua, y de la ETAP Besòs para aumentar significativamente la producción de agua potable.
Balmon asegura que es imperativo continuar con el modelo de excelencia de colaboración público-privada iniciado bajo el liderazgo de Àngel Simón, actual consejero delegado e Criteria y presidente no ejecutivo de Aigües de Barcelona. Esto, teniendo en cuenta que la AMB no puede permanecer pasiva en su doble posición como socio de la empresa mixta y también como regulador.
Este llamado a la inversión extraordinaria de 900 millones de euros dirigida a mitigar los efectos de la sequía es un paso crucial en el camino hacia una gestión sostenible del agua en la región. La colaboración público-privada representa una estrategia eficaz para afrontar este desafío y garantizar que se cumplan las obligaciones contractuales en la gestión del ciclo del agua.
En este sentido, la carta de Balmon a Veolia subraya la importancia de la colaboración entre las entidades privadas y públicas en la gestión de los recursos hídricos durante épocas de sequía. Además, destaca el papel del AMB como regulador y socio de la empresa mixta, poniendo de relieve la necesidad de un compromiso activo por parte de todas las partes involucradas.
El llamado de Balmon a Veolia para que se comprometa a invertir en infraestructuras hídricas es un paso significativo para asegurar la sostenibilidad del suministro de agua en la región metropolitana de Barcelona. Será interesante ver cómo evoluciona esta situación y cuáles serán las respuestas tanto de Veolia como de Aigües de Barcelona.
Por último, pero no menos importante, esta situación pone de relieve la importancia de la inversión en infraestructuras hídricas para hacer frente a los efectos del cambio climático, como la sequía. La inversión en infraestructuras de agua es esencial para asegurar la resiliencia de las ciudades y garantizar un suministro de agua seguro y sostenible para todos los ciudadanos.
