La Audiencia Provincial de Madrid ha iniciado el juicio a dos jóvenes de 23 y 28 años, quienes están acusados de haber cometido una violación en diciembre 2020 a una joven de 17 años, después de haberla embriagado en un apartamento. Este caso de agresión sexual se suma a la creciente lista de incidentes similares que han sacudido al país en los últimos años.
La fiscalía ha solicitado cinco años de cárcel para cada uno de los dos acusados en este caso, por la presunta comisión de un delito de agresión sexual. Además de la pena de prisión, la fiscalía también exige que los acusados paguen una indemnización de 20.000 euros por los daños causados a la víctima.
Los hechos se remontan a una noche de diciembre del 2020, cuando los acusados y la víctima, junto a una amiga de esta última, también de 17 años, acudieron a un piso. Los hombres habían conocido a las jóvenes veinte días antes a través de Instagram, la popular red social de fotografía.
En medio de la noche, uno de los acusados guió a la víctima hasta el cuarto de baño. Según la acusación, el hombre, movido por un impulso de satisfacer sus deseos sexuales, desnudó a la joven y procedió a violarla por vía vaginal sin el uso de preservativo. La menor, que había consumido una gran cantidad de alcohol, se encontraba en un estado de vulnerabilidad.
Luego de salir del baño, el primer acusado solicitó a la joven que se acostase con su amigo. Ella fue llevada al salón del domicilio, donde el segundo acusado, a pesar de ser consciente del estado de embriaguez de la víctima, procedió a emborracharla aún más, introduciéndole una botella de ron en la boca. Luego, con la misma intención de satisfacer sus deseos sexuales, la violó por vía vaginal, esta vez utilizando preservativo.
La víctima, que estaba bajo un tratamiento antidepresivo, había consumido desmetisertralina y nordiazepan durante la noche de los hechos. Además, presentaba una tasa de alcohol en sangre de 0,70 gramos por litro. Según la fiscalía, la mezcla de tales sustancias con el alcohol resultó en una grave alteración de las facultades intelectivas y volitivas de la víctima.
Este caso ha generado una gran consternación en la sociedad española, que ve con preocupación cómo se repiten los casos de agresión sexual y violación hacia las mujeres, especialmente las menores de edad. El debate sobre las penas para este tipo de delitos, así como sobre el papel de las redes sociales en la interacción entre jóvenes, está más vivo que nunca.
El juicio a los dos acusados continúa en la Audiencia Provincial de Madrid, cuyo fallo se espera con gran expectación. Por lo pronto, el caso ha vuelto a poner de relieve la necesidad de abordar con mayor determinación la lucha contra la violencia de género y sexual en nuestra sociedad.
