Los madrileños se ahorraron desde 2004 casi 75.000 millones de euros en impuestos

Con un análisis detallado de los datos de ahorro que los residentes de Madrid han registrado en los impuestos durante las últimas dos décadas, se puede trazar un mapa de las políticas fiscales implementadas. En algunos casos, ciertas medidas han logrado multiplicar hasta por cien lo que los madrileños han ahorrado en un impuesto en particular de un año a otro. Según los cálculos, estas políticas han permitido a los madrileños ahorrar un total de 74.883 millones de euros en los últimos 20 años.

Según los datos proporcionados por la Consejería de Economía, Empleo y Hacienda, este cálculo en términos individuales se traduce en un ahorro promedio de unos 20.800 euros por contribuyente.

El análisis de estos datos revela de manera clara e inequívoca que las políticas fiscales más significativas se han centrado en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Un ejemplo notable de esto se observó entre 2006 y 2007, cuando el gobierno de la entonces presidenta Esperanza Aguirre decidió aplicar una rebaja de un punto en la tarifa autonómica del IRPF, resultando en un recorte promedio del 2,7 por ciento en la cuota a pagar por los madrileños. Como resultado de este recorte, los ahorros de los madrileños aumentaron de 22 millones de euros en 2006 a 179 millones de euros en 2007.

Otro caso que destaca por su impacto es el del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Entre 2005 y 2006, los ahorros pasaron de 16 millones de euros a 1.091 millones de euros. Este aumento se debió a que Aguirre eliminó el tributo de Donaciones, siendo Madrid la primera comunidad del régimen común en hacerlo, y eximió al 95 por ciento de los herederos en el de Sucesiones.

Casi al mismo tiempo, se produjo un cambio significativo en el Impuesto sobre el Patrimonio. En 2008, el Gobierno regional decidió bonificar al cien por cien este tributo, lo que resultó en un salto de ahorro de 7 millones de euros en 2007 a 632 millones de euros en 2008.

Con la entrada en vigor del nuevo impuesto a las grandes fortunas que aprobó el Gobierno central en 2022, hubo una reducción notable en el ahorro, pasando de 1.256 millones de euros en 2022 a 701 millones de euros en 2023.

Durante el mandato de la actual presidenta, Isabel Díaz Ayuso, desde 2019, se han aprobado 22 rebajas fiscales. Estas rebajas, que incluyen una que aún está en tramitación relacionada con la deducción a inversiones en Madrid que se realizan desde el extranjero, se han centrado principalmente en el IRPF y en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Fuentes del Gobierno regional destacan que todos los gobiernos del Partido Popular han bajado sistemáticamente los impuestos durante las últimas dos décadas. En total, se han realizado seis rebajas de la escala autonómica en el IRPF (en 2007, 2014, 2015 y 2018), incluyendo las dos deflactaciones que se han aprobado en 2022 y 2023.

Además, durante este periodo se han creado nuevas deducciones y se han ampliado las que ya existían, especialmente las relacionadas con el nacimiento o adopción de hijos, los gastos educativos, el arrendamiento de la vivienda habitual, las familias numerosas o el cuidado de personas mayores o con discapacidad en el entorno familiar, entre otras.

Estas medidas, según la Consejería de Economía y Hacienda, han generado un ahorro total de 10.899 millones de euros, de los cuales 5.761 millones –más de la mitad– se han producido desde 2019.

En lo que respecta a Sucesiones y Donaciones, actualmente se bonifica al 99 por ciento entre parientes de primer y segundo grado (padres, hijos, abuelos, nietos y hermanos) incluidos en los grupos I y II, y al 25 por ciento para los de tercer grado entre colaterales de segundo o tercer grado por consanguinidad. El ahorro total para este impuesto es de 49.781 millones de euros, de los que 19.802 millones se han generado en los últimos 6 años.