El derretimiento de los glaciares es un problema acuciante que amenaza con alterar profundamente los ecosistemas de nuestro planeta. Contribuyendo al aumento del nivel del mar, este fenómeno provoca diversos impactos en los entornos aledaños. La comunidad científica mundial se muestra unánime en señalar como principal causa el calentamiento global derivado de la emisión de gases de efecto invernadero. En consecuencia, la reducción drástica de estas emisiones se presenta como el camino más eficaz para atajar el problema.
Mientras tanto, se buscan soluciones paliativas para frenar el derretimiento de los glaciares. En este contexto, ha surgido una propuesta sorprendente: tapar los glaciares con mantas gigantes para protegerlos del sol. Una iniciativa que ha sido aplicada con éxito en la provincia de Sichuan, en China.
El equipo de investigación chino que ha desarrollado el proyecto sostiene que esta técnica puede ser eficaz para frenar la desaparición de estas masas heladas. Y no es un problema baladí: cada año, cerca de un millón de personas en China se ven afectadas por inundaciones derivadas del deshielo. Asimismo, la disminución de las superficies de hielo en áreas montañosas favorece una mayor absorción de radiación solar, lo que amplifica aún más el calentamiento global.
El proyecto chino consistió en cubrir con mantas geotextiles un área experimental de 500 metros cuadrados en el glaciar Dagu, situado en la provincia noroccidental de Sichuan. Los resultados obtenidos fueron esperanzadores: el hielo de la zona cubierta se derritió aproximadamente un metro menos que en la zona descubierta.
Esta diferencia pone de manifiesto la capacidad de las mantas para bloquear la radiación solar y el intercambio de calor en la superficie del glaciar, según explica Wang Feiteng, uno de los investigadores. El equipo tiene previsto poner a prueba este método en otros glaciares de China que se han visto gravemente afectados por el cambio climático, en particular aquellos que están relacionados con industrias turísticas.
Pero China no es el único país donde se ha implementado esta solución. En Italia, la estación de esquí de Pontedilegno-Tonale ha optado por cubrir con una manta gigante el glaciar Presena, que se está derritiendo a un ritmo alarmante. De hecho, desde los años 90, este glaciar ha perdido más de una tercera parte de su masa de hielo.
La manta italiana, con una superficie de más de 120.000 metros cuadrados, está compuesta por un material reflectante llamado geotextil. Su función es proteger la nieve de los rayos del sol y reflejar la radiación solar, permitiendo que aproximadamente el 70% de la nieve pueda sobrevivir cada verano.
Sin embargo, la implementación de esta solución no es sencilla ni barata. La colocación de las mantas puede llevar hasta seis semanas, y su coste asciende a 450 euros por pieza, lo que supone unos 153.000 euros para cubrir todo el glaciar, sin tener en cuenta costes de mano de obra, impuestos u otros gastos.
Aun con todo, el resultado parece ser prometedor. En el caso de la estación de esquí italiana, la empresa Carosello Tonale lleva realizando este proceso desde 2008, logrando un impacto positivo en el glaciar Presena y su entorno. Cabe preguntarse si este tipo de inversiones resultarán viables a largo plazo para frenar el derretimiento de los glaciares. La respuesta, como tantas veces ocurre en asuntos medioambientales, la tiene el tiempo.
