En un sorprendente giro de eventos, los árbitros admitieron públicamente su error en la jugada clave que determinó el desenlace del tan debatido encuentro entre los New York Knicks y los Detroit Pistons. Este reconocimiento se produjo después de que los Knicks de Nueva York se anotaran una victoria de 113-111 en un final de juego frenético que dejó a muchos seguidores y al equipo contrario en estado de incredulidad.
Monty Williams, el entrenador en jefe de los Pistons, no tardó en expresar su profunda frustración por cómo se desarrollaron los acontecimientos. El veterano entrenador se presentó en una conferencia de prensa inmediatamente después del juego y expresó su malestar por la situación.
Los árbitros finalmente admitieron que Donte DiVincenzo, de los New York Knicks, cometió una falta sobre Ausar Thompson, de los Detroit Pistons, en una jugada que finalmente permitió a los Knicks recuperar el balón. Posteriormente, los Knicks se llevaron la victoria con una canasta adicional anotada por Josh Hart.
En su declaración posterior al juego, los árbitros explicaron: «En la revisión pospartido, determinamos que Thompson llega al balón primero y después se le priva de la oportunidad de ganar posesión. Por lo tanto, se debería haber pitado una falta de balón suelto a Donte DiVincenzo de los Knicks».
Según los árbitros, en un balón suelto, ambos jugadores tienen igual derecho de llegar a él. En términos de reglamento, lo que realmente importa es «quién llega primero». En este caso, se determinó que la mano izquierda de Thompson llegó antes al balón que la mano de DiVincenzo.
Este incidente polémico que favoreció a los Knicks se produce solo dos semanas después de que el equipo de la Gran Manzana se viera perjudicado en otro desenlace controvertido, en ese caso contra los Houston Rockets. En aquella ocasión, los árbitros también reconocieron su error al pitar una falta en el último segundo a Jalen Brunson, lo que le permitió a los Rockets sellar su triunfo con tres tiros libres.
Al día siguiente de ese incidente, los Knicks presentaron una protesta a la NBA por lo sucedido.
Durante su conferencia de prensa, Williams, visiblemente enfadado, preguntó: «¿Dónde están ahora los medios de Nueva York? La absolutamente peor decisión arbitral de la temporada». Williams continuó con su diatriba diciendo: «Hemos hecho todo de la manera correcta. Hemos llamado a la liga. Les hemos enviado clips de vídeo. Estamos hartos de escuchar lo mismo una y otra vez. Tuvimos una posibilidad de ganar el partido. Ellos se lanzaron hacia las piernas de Ausar (Thompson) y no pitaron nada. Es una abominación. No puedes no ver eso en un partido de NBA. Punto. Y estoy cansado de hablar sobre ello y de que nuestros jugadores me pregunten: ‘¿Qué más podemos hacer, entrenador?'»
Los Pistons, que esta temporada establecieron un récord histórico de derrotas consecutivas en la NBA con 28, se enfrentaban a unos Knicks que son uno de los aspirantes destacados en el Este (35-23 de balance con este triunfo). A pesar de su mala racha, el equipo de Detroit compitió enérgicamente en el Madison Square Garden y llegó con un punto de ventaja a los últimos 37 segundos del encuentro gracias a un canastón de Quentin Grimes, quien precisamente fue traspasado a comienzos de febrero de los Knicks a los Pistons.
El partido concluyó en un final completamente caótico. Brunson falló un triple para los Knicks y el rebote fue para Grimes, quien a punto de salirse de la cancha lanzó el balón hacia su compañero Simone Fontecchio, pero el italiano no pudo mantener la posesión. Aún con 12 segundos restantes para los Knicks, el pase de DiVincenzo fue interceptado por Thompson y los Pistons parecían estar a punto de celebrar una victoria sorprendente.
Sin embargo, las cosas no terminaron así. Thompson no pudo controlar el balón y entonces se produjo el momento polémico cuando DiVincenzo le robó el balón, arrollándole también a la altura de las piernas. Los árbitros no apreciaron falta y el balón acabó en las manos de Brunson, quien encontró bajo la canasta a Hart, quien decidió la victoria de los Knicks con una canasta adicional a falta de solo 2.8 segundos.
Entre los jugadores más destacados, Brunson fue el máximo anotador de los Knicks con 35 puntos y 12 asistencias, mientras que Cade Cunningham fue el mejor de los Pistons con 32 puntos y 8 asistencias.
