Transformando la Seguridad en Carretera: ADAS, el Futuro de la Conducción
Los Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor, más conocidos como ADAS (Advanced Driver Assistance Systems), están revolucionando la forma en que interactuamos con nuestros vehículos. Estas innovadoras soluciones tecnológicas, integradas en los vehículos, tienen el objetivo de mejorar la seguridad tanto de conductor y pasajeros como de otros ocupantes de la vía, incluidos peatones y ciclistas.
El objetivo principal de estos sistemas es reducir de manera significativa las muertes y lesiones graves en las carreteras de la Unión Europea. Para lograrlo, se está introduciendo tecnologías de seguridad de vanguardia como un equipamiento normalizado de los vehículos. Al mismo tiempo, se busca mejorar la competitividad de los fabricantes de automóviles de la UE en el mercado mundial, proporcionando el primer marco jurídico de la Unión para los vehículos automatizados y totalmente automatizados.
Los Ocho Sistemas ADAS que Cambiarán la Conducción
Desde este mes de julio, todos los coches de nueva homologación deben incorporar de serie al menos ocho sistemas. Estos incluyen: el Detector de Somnolencia (DDR), el Asistente de Velocidad Inteligente (ISA), la Alerta de Tráfico Cruzado (RCTA), la Caja Negra (EDR), la Alerta de Cambio Involuntario de Carril (LDW), el Sistema de Frenado de Emergencia (ESS), el Inhibidor de Arranque con Alcoholímetro y la Alerta de Uso del Cinturón en todas las plazas. Se espera que otros ADAS se vayan regulando de forma obligatoria gradualmente.
Además de estas novedades, la Dirección General de Tráfico (DGT) nos explica cómo funcionan algunos de los sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS) que ya están incorporados en los nuevos vehículos y que se irán incrementando de forma paulatina.
El ISA (Asistente Inteligente de Velocidad), por ejemplo, ayuda a conocer y respetar el límite de velocidad, interviniendo en el sistema de transmisión para adaptar la velocidad del vehículo a la señalización de la vía por la que se circula. Por otro lado, el REV (Detector de Marcha Atrás) advierte de la presencia de personas u objetos detrás del vehículo cuando se circula marcha atrás. No modifica la dirección ni interviene en la frenada, sino que emite una alerta luminosa o sonora.
El BSM (Sistema de Monitorización de Ángulos Muertos) previene una posible colisión con un peatón o un vehículo en un ángulo muerto de visión del conductor mediante avisos ópticos y acústicos. En casos de riesgo de atropello o colisión, puede llegar a actuar sobre la dirección o incluso detener el vehículo. Mientras, el FCW + P + C (Aviso de Colisión Frontal con Detección de Peatones y Ciclistas) monitoriza el estado de la carretera y el entorno cercano para enviar una alerta visual y sonora ante una colisión inminente con un peatón o ciclista.
El LDW (Sistema de Advertencia de Abandono de Carril) controla la posición del vehículo en el carril, notificando al conductor si detecta que lo ha abandonado involuntariamente sin haber utilizado antes el intermitente. En situaciones de distracción del conductor y riesgo de colisión por alcance, el AEB (Frenado de Emergencia Urbano e Interurbano) es capaz de identificar un peligro inminente y comportarse de dos formas: avisando al conductor de que hay riesgo de colisión y, si el conductor hace caso omiso a dicha advertencia, toma el control del vehículo para detenerlo realizando una frenada de emergencia.
El TSR (Reconocimiento de Señales de Tráfico) reconoce las principales señales que afectan a la conducción, mostrándolas en el cuadro de instrumentos y advirtiendo de posibles situaciones de peligro. Los sistemas activos llegan a actuar sobre los frenos si detectan la posibilidad de un accidente. Por su parte, el RCTA (Alerta de Tráfico Cruzado) supervisa el tráfico trasero en sentido transversal al salir marcha atrás de un hueco de aparcamiento en batería.
El DDR (Sistema de Advertencia de Somnolencia y Distracción) avisa al conductor en situaciones en las que pierda la concentración al volante, ya sea por fatiga, sueño u otras causas. El LKA (Sistema Avanzado de Mantenimiento de Carril) examina las líneas de separación de carriles para monitorizar la posición con respecto a los límites del carril o de la carretera. Cuando el vehículo abandona, o está a punto de abandonar, el carril y existe un riesgo, actúa suavemente sobre la dirección para volver a centrarlo en su posición.
El AEB + P + C (Sistema de Frenada Autónoma de Emergencia con Detección de Peatones y Ciclistas), detecta automáticamente una situación de emergencia ante peatones y ciclistas, activando el sistema de frenado para desacelerar el vehículo a fin de evitar o mitigar la colisión. Por último, el ESS (Sistema de Frenado de Emergencia) ayuda a los conductores a detectar cuándo el vehículo que circula por delante está realizando una frenada de emergencia, impidiendo o reduciendo el efecto de las colisiones por alcance trasero ante frenadas intempestivas.
El 6 de julio de 2022 entró en vigor el Reglamento, marcando el comienzo de un calendario de incorporación de estas nuevas tecnologías a los nuevos vehículos. Poco a poco se irán sumando nuevos ADAS a los vehículos de nueva fabricación en Europa, marcando un nuevo capítulo en la historia de la seguridad en carretera.
