Sesiones de Control en el Parlamento de Galicia: Un Análisis Crítico
El Parlamento de Galicia ha estado realizando las habituales sesiones de control, y el panorama que se está formando es, si no peligroso, bastante preocupante. Pero no por el temor a un contagio del «fango» de la política que proclama el líder del PSOE, Pedro Sánchez, que fue importado al debate por su número uno en la Comunidad, José Ramón Gómez Besteiro. La alarma viene más bien de la escasez de contenido y la propensión a la anécdota. El intercambio de acusaciones entre el presidente Alfonso Rueda y los portavoces de la oposición parecen haber dejado poco espacio para el debate sustantivo, y los dardos verbales han sido los protagonistas.
Una de las perlas de las sesiones recientes fue el presidente de la Xunta, prometiendo al líder socialista que, si le ayuda a lograr la gratuidad de la AP-9, aplaudirá incluso si «le da un beso a una cabina de peaje». Este comentario fue una réplica al beso que Besteiro le dió a un tren Avril en Vigo, en enero, en presencia del ministro Óscar Puente y el alcalde Abel Caballero. Ana Pontón, por su parte, recomendó a Rueda que llevara sus «chascarrillos» al Club de la Comedia, afirmando que «seguro que en la TVG lo contratan».
Lo que sobrevoló durante toda la sesión de control fue la sensación de que habría algún anuncio importante o se diría algo de relevancia. Pero, al final, lo que predominó fue el tacticismo. La primera mitad de la sesión giró en torno a la AP-9 y su gratuidad, y la del resto de las vías gallegas, de titularidad estatal o autonómica. Sin embargo, ni Besteiro ni Rueda se movieron de sus posiciones.
La Polémica de la AP-9
Besteiro se encuentra en una posición complicada ya que durante la campaña del 18F prometió acabar con los peajes de la Autopista del Atlántico. Y el día anterior, en el Congreso, insistió en que los gallegos prefieren circular sin pagar antes que la Xunta tenga la titularidad. Esta postura le deja en una posición precaria cuando presiona a Rueda para que anuncie que las autopistas autonómicas serán gratuitas. Rueda, por su parte, recuerda que los peajes de la Xunta, que ya son los más bajos, llevan dos años congelados, mientras que los de las autopistas estatales siguen subiendo.
Rueda tiene la ventaja en este debate, retando a Besteiro a acompañarle a Madrid para reclamar al Gobierno una AP-9 gratis, y recordándole su promesa electoral y postelectoral. Añadió que incluso le mostrará las grabaciones de sus palabras. Y para añadir insulto al agravio, aseguró que Puente «le dejó con el culo al aire» cuando dijo en el Congreso que rescatar la autopista es «inviable, improcedente e inasumible» por su coste de 4000 millones de euros.
Por otro lado, Ana Pontón acusó a Rueda de utilizar la falta de profesionales sanitarios en verano como una «estrategia de acoso y derribo» al Sergas, el Servicio Gallego de Salud. Pontón criticó la propuesta de recurrir a Médicos Internos Residentes (MIR) de 4º año sin supervisión, que calificó de «ilegalidad». Sin embargo, parece que Pontón ignoraba o omitía que el Ministerio de Sanidad había avalado esta medida el día anterior.
En conclusión, las sesiones de control en el Parlamento de Galicia han estado marcadas por el tacticismo, la falta de contenido y la propensión a la anécdota. Los líderes políticos parecen más interesados en lanzarse dardos verbales que en abordar los problemas reales de la comunidad. Esto ha llevado a que otra sesión de control sea tachada del período de sesiones.

