El presidente ejecutivo de Puig, Marc Puig.

Este viernes, la compañía familiar Puig se estrena en la bolsa de Barcelona, un salto sin precedentes en sus 110 años de historia. La empresa se lanza al mercado con una valoración de 13.900 millones de euros y un precio de 24,50 euros por acción. Esta operación, la mayor desde la de Aena en febrero de 2015, reportará en total 3.000 millones de euros, de los cuales 1.250 millones serán para la empresa y 1.360 millones para la propiedad.

Los miembros de la tercera generación de la familia, los nietos del fundador, Antonio Puig Castelló, han decidido dar este paso para blindarse ante posibles compradores, obtener financiación para seguir creciendo y reducir su deuda. El ascenso de la empresa comenzó con el lápiz de labios Milady en la década de los años 20 del siglo pasado y el Agua Lavanda en los 40.

La operación de salida a bolsa ha consistido en emitir acciones nuevas denominadas ‘B’, con menos derechos de voto, a las que se suman otras vendidas por la propiedad, que retendrá los títulos ‘A’, con cinco veces más derechos de voto. Puig está llamada a entrar en el Ibex, el índice en el que están las empresas con mayor capitalización en España, en la próxima revisión que se realizará en diciembre.

La compañía, fundada en 1914, está en manos de la tercera generación, formada por 14 primos, que controlan casi el 100% del capital a través de diversas sociedades que participan en la hólding Exea Empresarial y Puig Gest. Los actuales propietarios son los hijos de los cuatro descendientes del fundador, Antonio, Mariano, José María y Enrique Puig Planas.

Las sociedades propietarias cuentan con otras personas jurídicas como accionistas que representan a las ramas familiares. La principal de estas sociedades, que hasta hace poco era Puig SL, se ha transformado en Puig Brands, que cuenta con Exea Empresarial como principal accionista, con el 49,42%, seguido por Exea Ventures con otro 41% y Puig Gest, controlada en más del 90% por Exea Empresarial, con un 10%.

La compañía cerró su histórica fábrica en el Besòs (Barcelona) para concentrarse en las plantas de Vacarisses (Barcelona) y Alcalá de Henares (Madrid). Además, tiene centros productivos en Francia para la marca Uriage, otro en Grecia para Api Vita, y otro en la India para Kama Ayurveda. La sede social de Puig se encuentra en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), y opera en más de 150 países con oficinas propias en 32 de ellos. Sus marcas incluyen Byredo, Carolina Herrera, Charlotte Tilbury, Dries Van Noten, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci, Penhaligon’s y Rabanne.

Tras la operación de salida a bolsa, la familia Puig conservará el 71,7% del capital y el 92,5% de los derechos de voto. El precio de salida se ha situado en los 24,50 euros, la horquilla más alta prevista, lo que supone valorar la compañía en 13.900 millones de euros. Las acciones tipo A, en manos de la propiedad, tienen cinco derechos de voto cada una frente a uno de cada una de las de la clase B, que son las que se han emitido nuevas para inversores cualificados y otras procedentes de la propiedad.

Entre los inversores cualificados está el brazo inversor de La Caixa, Criteria, que se ha hecho en el periodo de suscripción previo a la salida a bolsa, con el 3,05% del capital por 425 millones de euros.

Con las 51 millones de acciones nuevas de clase B que se han emitido y que se han colocado entre inversores cualificados, la compañía ingresa 1.250 millones y la familia propietaria se embolsa otros 1.360 millones por la venta de títulos. En total son unos 3.000 millones de euros, incluyendo los hasta 390 millones en títulos a los que tiene derecho Goldman Sachs como agente estabilizador de la operación.

El consejo de administración de Puig está formado por el presidente ejecutivo, Marc Puig Guasch; su primo y vicepresidente, Manuel Puig Rocha; Josep Oliu, presidente del Sabadell; Jordi Constans, expresidente de Louis Vuitton; Yiannís Petrides, antiguo vicepresidente de Campofrio; Daniel Lalonde, consejero delegado de Design Holding; Rafael Cerezo, exdirectivo de The Boston Consulting Group; Patrick Chalhoub, presidente de Chalhoub Group Limited; Ángeles García-Poveda, presidenta de Legrand S.A; Christine A. Mei, directora de Sku; Nicola Mirzayantz, consejero de Coca-Cola Europacific Partners; Tina Müller, consejera delegada de la empresa de cosmética alemana Weleda AG; y María Dolores Dancausa, presidenta de Bankinter.

Por Daniel