Catalunya ha anunciado un cambio en su política de detección temprana del cáncer de mama. A partir de 2025, la región avanzará la edad mínima para las mamografías de detección precoz a los 45 años y también extenderá la edad máxima a los 74 años. Actualmente, las mamografías de control se realizan cada dos años entre los 50 y 69 años. Esta expansión del rango de edad se implementará de manera escalonada en toda Catalunya, no se realizará de una vez.
El nuevo plan de detección se implementará gradualmente durante varios años. En 2025, se realizarán cribados a las mujeres de entre 49 y 70 años. Para 2026, el rango de edad se ampliará a mujeres de entre 48 y 71 años. Este proceso continuará hasta 2029, cuando las mamografías de control estarán completamente implementadas para todas las mujeres de entre 45 y 74 años en Catalunya.
En los Estados Unidos, la recomendación es bajar la edad mínima para las mamografías a los 40 años debido al aumento del cáncer de mama en mujeres más jóvenes. Sin embargo, en Europa, todos los países e incluso la Comisión Europea recomiendan no realizarlas por debajo de los 45 años ya que en esas edades pierden efectividad.
La ampliación de estos cribados implicará un aumento significativo de la actividad hospitalaria, por lo que los expertos proponen que se haga de manera gradual. «Estamos valorando el impacto que tendrá esta medida«, explica Josep Alfons Espinàs, coordinador de la Oficina de Cribratge de Càncer del Pla Director d’Oncologia del Departament de Salut. Según Espinàs, la conselleria está alineada con las recomendaciones de la Comisión Europea.
La implementación de este plan implicará un aumento significativo en la carga de trabajo y los recursos requeridos. Cada año adicional de cribado implicará un 10% más de actividad en los hospitales. Cuando se alcance la cobertura completa, la actividad hospitalaria habrá aumentado un 50%.
La población que se incluirá en estos cribados, es decir, las mujeres de 45 a 49 años y las de 70 a 74 años, representan el 17% del total de casos de cáncer de mama en Catalunya. La franja de edad de 50 a 69 años, que actualmente se criba, representa el 47% de todos los cánceres de mama.
La decisión de disminuir la edad de cribado del cáncer de mama es una respuesta a una tendencia al incremento de esta patología en mujeres más jóvenes. Se cree que este aumento está relacionado con factores como la obesidad, el consumo de alcohol, los embarazos tardíos o el hecho de no tener hijos.
En EEUU, las tasas de cáncer de mama en mujeres de 40 años aumentan un 2% cada año. Sin embargo, las recomendaciones de la Comisión Europea y las guías apuntan a bajar las mamografías a los 45 años, pero no a los 40.
Sonia Pernas, coordinadora de la Unidad de Cáncer de Mama del Institut Català d’Oncologia (ICO), señala que aunque la mamografía es la «mejor prueba» de cribado, «no es perfecta». Pernas considera que la ampliación de los cribados de cáncer de mama a la franja de 45-74 años es una «inversión que merece la pena evaluar». Además, la situación actual también abre la puerta a los «cribados más individualizados», que consideran los antecedentes de la mujer y los factores de riesgo, y no solo la edad.

