La expansión de los servicios de banca móvil es una táctica esencial que utilizan los bancos para llegar a las áreas que carecen de sucursales bancarias físicas. En Cataluña, esto se ha vuelto aún más crucial debido a la eliminación constante de las oficinas bancarias en los últimos años. Según los datos del Banco de España, Cataluña ha perdido 5.961 oficinas bancarias en los últimos 14 años, disminuyendo de 8.155 en 2008 a solo 2.194 en 2022. Esta es una tendencia que se ve en toda la Unión Europea, aunque la reducción ha sido más acelerada en España y Cataluña, con una reducción del 41% en la UE, 58% en España y una asombrosa disminución del 73% en Cataluña.

En respuesta a esta tendencia, la Conselleria de Economía de Cataluña lanzó un concurso a finales del año pasado con el objetivo de proporcionar servicios de banca móvil a 503 municipios que actualmente carecen de sucursales bancarias. Este concurso ha resultado en que CaixaBank y Caixa Enginyers proporcionen servicios de banca móvil a estos municipios, beneficiando a más de 307.553 residentes.

CaixaBank proporcionará servicios de banca móvil a los 503 municipios, distribuidos en 41 comarcas. Estas comarcas incluyen Baix Ebre, Les Garrigues, Montsià, Pla d’Urgell, Priorat, Ribera d’Ebre, la Segarra, el Segrià, la Terra Alta y Urgell; L’Alt Camp, l’Alt Penedès, l’Anoia, el Baix Camp, el Baix Penedès, la Conca de Barberà, el Garraf y el Tarragonès; Alt Urgell, Aran, la Cerdanya, la Noguera, el Pallars Jussà, el Pallars Sobirà y el Solsonès; Alt Empordà, el Baix Empordà, la Garrotxa, el Gironès, el Pla de l’Estany y la Selva; y Bages, el Baix Llobregat, el Berguedà, el Lluçanès, el Maresme, el Moianès, Osona, el Ripollès, el Vallès Occidental y el Vallès Oriental.

Por otro lado, Caixa Enginyers prestará servicios de banca móvil en 313 municipios en 24 comarcas, muchas de las cuales coinciden con las áreas donde CaixaBank también proporcionará servicios.

Según la consellera de Economía, Natàlia Mas, los servicios comenzarán a implementarse en un período de entre seis y nueve meses para Caixa Enginyers y en nueve meses para CaixaBank.

La licitación se dividió en cinco lotes, con CaixaBank proporcionando el servicio en todos ellos. El contrato tiene una duración de dos años, prorrogables por otros dos, y tiene un importe de 990.920 euros. Los costos del servicio serán compartidos entre la Generalitat y las entidades adjudicatarias.

El objetivo principal de esta iniciativa es poner fin a la exclusión financiera de ciertas poblaciones. Las oficinas bancarias móviles deberán contar con cajeros automáticos y ofrecerán una atención personalizada para retirar e ingresar dinero en efectivo, domiciliar pagos de recibos e impuestos y tasas, consultar movimientos y saldos en las cuentas y obtener extractos bancarios, entre otros servicios que ofrecen los bancos en sus oficinas. Se garantizará un servicio de al menos un día al mes en cada municipio. En las localidades de hasta 250 habitantes, las oficinas móviles deberán permanecer al menos media hora, y en las de más de 250 habitantes, no podrán estar menos de una hora.

Las entidades podrán visitar entre tres y seis poblaciones por jornada laboral. Los municipios cubiertos por ambas entidades financieras tendrán dos días al mes de servicio, cada uno de ellos proporcionado por una de las entidades. Además, los bancos deberán ofrecer un servicio de asesoramiento financiero tanto para las cuentas como para otros productos bancarios.

Con esta iniciativa, Cataluña está tomando medidas para abordar la disminución de las oficinas bancarias y garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a los servicios bancarios esenciales. Es una estrategia que podría tener un impacto significativo en el acceso a los servicios financieros y la inclusión financiera en la región.