Los océanos en crisis: Conversación con el biólogo marino Daniel Pauly
Un diálogo con el biólogo marino Daniel Pauly (París, 1946) revela una visión preocupante de los océanos del mundo. Este científico de renombre y naturalista apasionado no tiene pelos en la lengua al criticar la sobreexplotación pesquera y el sistema que la apoya. Su dedicación a la conservación marina le ha valido reconocimientos internacionales y la oportunidad de hablar en el Encuentro de los Mares en Tenerife, un evento organizado por el área de Gastronomía de Vocento.
El estado de la pesca mundial
Cuando se le preguntó acerca de la situación actual de las reservas de peces en el mundo, Pauly expresó su preocupación. Aunque algunas especies, como el atún rojo, han mostrado signos de recuperación, la mayoría de las especies de peces están en grave peligro. En particular, señaló el creciente mercado de aletas y carne de tiburón, que está amenazando a estas poblaciones. Pauly criticó la industria pesquera por ser demasiado grande para los recursos disponibles, señalando que incluso las sardinas, que una vez alimentaron a la población de África occidental, ahora se utilizan para hacer harina de pescado para la acuicultura.
Destacó que los países con poder industrial, como España, Francia e Inglaterra, junto con la creciente flota pesquera de China, están agotando los recursos pesqueros a nivel mundial. Como resultado, los pequeños pescadores locales y los bancos de peces están siendo devastados. «No existe un lugar en el mundo donde los peces estén a salvo», advirtió Pauly.
Pesca en alta mar: un problema creciente
Una de las propuestas de Pauly para resolver la crisis de la pesca es un veto total a la pesca en alta mar. Compara la alta mar con el desierto del Sahara, argumentando que, aunque representa el 60% del mar del mundo, produce menos del 5 o 6% de las capturas mundiales. La mayoría de los peces que se encuentran en alta mar son altamente migratorios, nadando dentro y fuera de las zonas económicas exclusivas de los países. Por lo tanto, sugiere que la pesca debería concentrarse en estas zonas costeras, en lugar de en alta mar.
Contrarresta la idea de que el veto a la pesca en alta mar provocaría una falta de suministro de alimentos, argumentando que las capturas simplemente se distribuirían de manera más equitativa entre un mayor número de países. Además, señala que los peces capturados en alta mar son principalmente «peces de lujo», que sólo son asequibles debido a los subsidios gubernamentales.
El papel de la acuicultura y la gastronomía
Pauly no ve la acuicultura, o la cría de peces en cautividad, como una solución a la sobrepesca. Argumenta que si el pescado cultivado se alimenta de otras especies de peces, como es el caso de las granjas de atún y salmón, entonces la acuicultura simplemente está consumiendo más pescado de lo que produce. Sin embargo, señala que el cultivo de mariscos, como mejillones y ostras, que no necesitan ser alimentados, podría ser una adición neta a nuestro suministro de alimentos.
Cuando se le preguntó sobre el papel de la gastronomía en la conservación, Pauly sugirió que los chefs y restaurantes podrían ayudar a promover productos más sostenibles, como los mejillones y las ostras. Sin embargo, lamentó que la tendencia actual es hacia la explotación de productos de lujo, como el atún, en lugar de centrarse en las especies más sostenibles y accesibles.
El futuro de los océanos
Pauly prevé un futuro desalentador para los océanos si no se toman medidas para reducir la pesca y las emisiones de gases de efecto invernadero. Señala que el calentamiento global ya está afectando a las especies de peces, obligándolas a moverse hacia el norte en busca de aguas más frías. Si no se toman medidas para detener el calentamiento de los océanos, advierte que la mayoría de los peces desaparecerán debido a la falta de oxígeno en el agua.
En lugar de preguntarse si es optimista o pesimista sobre el futuro de los océanos, Pauly insiste en que lo importante es luchar contra la sobreexplotación pesquera y el cambio climático. «Puedes ser pesimista y aún así luchar. O puedes ser una persona esperanzada y no pelear. Pero lo que importa es si luchas o no», afirma.
Finalmente, Pauly insta a los ciudadanos a tomar medidas, ya sea votando por líderes comprometidos con la ecología o eligiendo productos de mar más sostenibles. «¡El mundo está ardiendo!», advierte. «¡Ese es nuestro problema y no otros!».
