Hasta 7.000 reclutas durante 12 meses, las claves del servicio militar 'obligatorio' que quiere reinstaurar Alemania

Alemania se prepara para la guerra: Plan para reintroducir el servicio militar obligatorio

La Bundeswehr de Alemania, su ejército, está en medio de una importante expansión y requiere personal con urgencia. A pesar de contar con 180.000 militares en 2023, la necesidad de soldados es inminente. El Ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, presentó en Berlín su estrategia para reintroducir el servicio militar obligatorio, una medida que no se ha implementado en la última década.

Pistorius ha trazado un plan de acción ambicioso, con la intención de que Alemania esté preparada para la guerra en 2029. La razón de esta preparación es la creciente preocupación de que el líder ruso, Vladimir Putin, pueda atacar a la OTAN en los próximos cinco años.

Reclutamiento de jóvenes de 18 años

El primer paso en el plan de Pistorius es restablecer el registro de jóvenes de 18 años aptos para el servicio militar, una práctica que fue suspendida hace 13 años. No sólo se espera que estos jóvenes se registren, sino que también deberán completar un cuestionario sobre su voluntad y capacidad para servir en el ejército.

En base a estos cuestionarios, se seleccionará a los jóvenes que sean convocados para una entrevista en la segunda fase del proceso de selección. Pistorius también planea incrementar progresivamente la capacidad para el muestreo de candidatos.

Los líderes militares estiman que 400.000 personas deberán completar el cuestionario cada año. Se espera que un cuarto de este grupo exprese interés en servir, lo que daría como resultado 40.000 candidatos potenciales para realizar las pruebas de selección.

Infraestructura y formación

Pistorius también tiene planes para aumentar la capacidad del ejército para recibir a más reclutas, recuperando infraestructuras que se eliminaron con la abolición del servicio militar obligatorio en 2011. En la actualidad, la Bundeswehr tiene la capacidad de entrenar entre 5.000 y 7.000 reclutas.

El nuevo servicio militar durará entre seis y doce meses, según el proyecto del ministro Pistorius. Este plan fue presentado al Comité de Defensa del Bundestag y se dará a conocer al público en una conferencia de prensa.

Reacción pública y política

La reintroducción del servicio militar obligatorio ha sido recibida con aprobación por parte del público alemán, con un 52% de los encuestados a favor de la medida. Sin embargo, la aprobación política es más dividida. Pistorius se enfrentará a una resistencia significativa dentro de la «coalición semáforo» que gobierna en Berlín.

El propio Partido Socialdemócrata de Pistorius no apoya de manera unánime la reintroducción del servicio militar obligatorio. Hace un año, cuando Pistorius comenzó a hablar de la necesidad de la leva, el canciller Olaf Scholz rechazó la idea. Sin embargo, con el tiempo, Scholz se ha mostrado más receptivo al proyecto.

Pistorius también enfrenta la resistencia del Partido Verde, que se formó a partir de una base ecopacifista y antimilitarista. A pesar de esta resistencia, el Partido Liberal (FDP) parece estar considerando un cambio de rumbo.

Un enfoque híbrido

Pistorius está proponiendo un modelo híbrido de reclutamiento. Inicialmente, lo único obligatorio sería completar el cuestionario y pasar el examen si se es seleccionado. Sin embargo, si no se reclutan suficientes soldados mediante este método, se impondría el servicio obligatorio.

Pistorius ha sido claro en su convicción de que el reclutamiento voluntario por sí solo no será suficiente. «Estoy firmemente convencido de que no funcionará sin componentes obligatorios», declaró en el parlamento, refiriéndose al número insuficiente de soldados en el ejército alemán.

La terminología fuerte de Pistorius refleja la gravedad de la situación. Aunque reconoce que el término «capacidad de guerra» es «asustadizo» e «inquietante», argumenta que es necesario para comprender lo que está en juego. «Se trata de poder librar una guerra defensiva cuando se es atacado, es decir, estar preparado para lo peor para no tener que afrontarlo», explicó.