PLD Space: Una mirada en profundidad al desafío de la gestión del talento en la industria espacial española
La exitosa PLD Space, una empresa de origen español que ha logrado el destacado hito de enviar un cohete al espacio, enfrenta desafíos que van más allá de los aspectos técnicos de su negocio. Según uno de sus fundadores, la tarea más difícil no es el lanzamiento de cohetes, sino la gestión y retención del talento.
El cofundador de la empresa, Raúl Verdú, explicó durante una jornada organizada por la consultora Gesem en el Parque Científico de la UMH, que la competencia en un entorno internacional y la falta de recursos de las startups son factores que complican la gestión del talento. Como una startup, PLD Space no puede competir con los salarios ofrecidos por gigantes del sector como Airbus, Boeing o la Agencia Espacial Europea.
La dilución de la participación: un desafío recurrente para los emprendedores
Este desafío se extiende a los propios fundadores de la empresa, ya que las sucesivas ampliaciones de capital necesarias para financiar el proyecto pueden terminar diluyendo su participación en la compañía. Laura Vicente, socia ejecutiva en Gesem, recuerda que en el sector aeroespacial, la inversión necesaria es considerablemente alta.
En 2018, Verdú y su socio Raúl Torres decidieron implementar un plan que asegurara su participación en el crecimiento de la empresa y aumentara el compromiso de todo el personal clave. Laura Vicente y su equipo en Gesem propusieron una solución: las ‘phantom shares’ o acciones fantasma.
Estas ‘acciones fantasma’ son una modalidad de retribución flexible poco conocida en España, pero que resulta útil para empresas en crecimiento. En este sistema, los empleados no reciben acciones reales, sino que se benefician del aumento de valor que experimenten las acciones de la compañía, pudiendo reclamar la diferencia cuando se alcancen determinados hitos.
Esta estrategia permite mejorar la retribución del personal clave y aumentar su compromiso a largo plazo, ya que estarán más motivados para incrementar el valor de la compañía.
Los pactos de no competencia postcontractual: una herramienta de doble filo
Otro punto importante que se discutió en la jornada fueron los pactos de no competencia postcontractual. Estos acuerdos prohíben a un ex empleado trabajar para una empresa competidora durante un período de tiempo determinado, siempre que reciba una compensación adecuada.
Verdú defiende estos pactos, ya que los empleados de PLD Space reciben formación especializada y manejan información valiosa. Sin embargo, estos acuerdos también pueden ser fuente de conflicto, como experimentó la propia PLD Space cuando un ejecutivo se unió a un competidor australiano sin notificarlo previamente.
Carmen María Rodríguez, la jueza que manejó el caso, señaló que el empleado había incumplido el acuerdo, pero también indicó que la compensación que había recibido no era suficiente. Este veredicto llevó a PLD Space a adaptar sus acuerdos de no competencia.
En la misma jornada, Concepción Martínez, socia responsable del Área Laboral y de Recursos Humanos de Gesem, explicó otros sistemas de retribución flexible que existen. Estas estrategias son esenciales para las startups, que a menudo no pueden competir con los salarios ofrecidos por las empresas consolidadas en el sector.
