El caso Oikos, una larga investigación sobre supuestos amaños en partidos del fútbol profesional español, ha sido sobreseído y archivado por el Juzgado de Instrucción nº 5 de Huesca. Esta decisión llega después de casi seis años de indagaciones intensivas y de la implicación de numerosos individuos, incluyendo jugadores, directivos y empresarios, en el escándalo.
El caso Oikos ha sido objeto de un escrutinio minucioso, ya que se sospechaba que se estaba manipulando el resultado de los partidos, con el objetivo de obtener beneficios ilícitos mediante apuestas. Sin embargo, la titular del juzgado ha decidido poner fin a la investigación, concluyendo que no hay evidencia suficiente para sustentar las acusaciones.
La jueza se apoyó en los argumentos presentados por la fiscalía y los abogados de los acusados para tomar su decisión. En su auto, la magistrada concluyó que no se ha podido demostrar ninguna conducta penalmente sancionable por parte de los acusados. Las acusaciones incluían delitos de corrupción deportiva, blanqueo de capitales, fraude a casas de apuestas y organización criminal.
En el transcurso de la investigación, se analizaron cinco partidos sospechosos que tuvieron lugar entre abril de 2017 y mayo de 2019. Sin embargo, después de un examen detallado de las conversaciones y mensajes intervenidos a los investigados, así como de la investigación de las cuentas de algunos jugadores, la jueza concluyó que no existían indicios de que se hubieran llevado a cabo maniobras para perpetrar fraudes.
Además, la magistrada recurrió a una reciente sentencia del Tribunal Supremo de enero de 2023 que no ve delito en el pago de primas por ganar partidos. La sentencia sólo considera ilegal el pago a jugadores para que pierdan intencionadamente los encuentros, un aspecto que la jueza no encontró en el caso Oikos.
Las investigaciones policiales que dieron lugar a la operación Oikos situaron en la cúspide de la trama a los exjugadores Carlos Aranda y Raúl Bravo. Según las acusaciones, ambos se habrían servido de jugadores en activo como Íñigo López, Samu Saiz o Carlos Caballero para intermediar en los supuestos amaños.
Los partidos que se investigaron fueron Sariñena-Cariñena (abril 2017), Huesca-Nástic de Tarragona (mayo 2018), Valladolid-Valencia (mayo 2019), Reus-Valladolid (junio 2017) y Getafe-Villarreal (mayo 2019). Tras el análisis, tanto la instructora como la fiscalía concluyeron que no existen indicios suficientes de criminalidad en la conducta de los investigados.
La falta de indicios suficientes resultó en el sobreseimiento de la mayoría de los investigados en los últimos meses. Entre los exonerados se encuentran Bravo y Aranda, Íñigo López, el expresidente del Huesca Agustín Lasaosa, y el gerente de la empresa Pryobras. Este último estaba siendo investigado por la presunta falsificación de facturas con el fin de obtener capital para las supuestas apuestas fraudulentas.
El archivo del caso Oikos marca un hito en la historia del fútbol español, cerrando un capítulo turbulento que ha generado una gran incertidumbre en el mundo del deporte. Sin embargo, la decisión final del juzgado deja claro que no se ha encontrado evidencia concluyente de amaños en los partidos investigados.

