Un informe reciente ha desenmascarado una realidad que durante mucho tiempo se ha mantenido oculta: el reciclaje de plástico que nos han vendido como solución a la contaminación por plásticos es, en realidad, una fantasía. La investigación revela que la gran mayoría de los residuos plásticos son imposibles o muy difíciles de reciclar, y acusa a la industria del plástico de estar «mintiendo» a la sociedad sobre la verdadera viabilidad de este reciclaje. Según el informe, las empresas son conscientes de esta situación desde hace décadas.
Este informe, elaborado por la organización estadounidense Center for Climate Integrity (CCI), dedicada a divulgar los efectos nocivos de la industria petrolífera y sus derivados, podría servir de base para denuncias contra los fabricantes de plástico y otras compañías «responsables de este engaño y del importante daño que han causado».
El estudio explica que las empresas de combustibles fósiles y otras petroquímicas han utilizado la falsa promesa del reciclaje de plástico para aumentar exponencialmente la producción del plástico virgen durante las últimas seis décadas. De este modo, «crean y perpetúan la crisis mundial de residuos plásticos e imponen costes significativos a las comunidades, que pagan las consecuencias».
El informe detalla además que hay «miles de diferentes tipos de plástico, cada uno con su propia composición química y sus características». La gran mayoría de estos materiales «no se puede reciclar, lo que significa que no se pueden recolectar y remanufacturar para convertirlos en nuevos productos». De hecho, la tasa de reciclaje de plástico en la UE o en EEUU sigue siendo muy baja (del 5% al 6% en el último caso).
En primer lugar, hay ciertos tipos de plástico que carecen de mercados finales que puedan dar salida a los productos reciclados. «Hasta ahora, solo hay mercados viables para plástico de teraftalato de polietileno (PET) y polietileno de alta densidad (HDPE) procedente de botellas».
En segundo lugar, los miles de plásticos de diferentes características que existen limitan aún más su reciclaje. Cuando se procede a reciclar un residuo de este material, una planta debe clasificar y separar miles de piezas diferentes para mantener un elevado grado de pureza en el material reciclado que se obtiene. Por esta razón, algunos tipos de plástico pueden ser técnicamente reciclables, pero en la práctica no se reciclan.
Por otro lado, la calidad del plástico se degrada a medida que se recicla, lo que limita tanto el uso de plástico reciclado como su continua reciclabilidad. Los productos químicos derivados de los combustibles fósiles que forman la base del plástico son vulnerables al calor y a otros procesos utilizados en el reciclaje.
La realidad es que los plásticos “solo se pueden reciclar, o más exactamente, reutilizar, una vez, y excepcionalmente dos veces». El reciclaje proporciona solo un breve retraso en su inevitable viaje al vertedero, incineradora o al medio ambiente.
Además, la toxicidad del plástico y sus aditivos químicos “limitan su reciclabilidad”, dado que en muchos casos este material contiene tóxicos como estabilizadores, plastificantes, recubrimientos, catalizadores y retardantes de llama. Por esta razón, la gran mayoría de productos plásticos “no se pueden reciclar en envases para alimentos”.
Finalmente, el coste de producir plástico reciclado es mucho mayor que el de producir plástico virgen y, por lo tanto, el reciclaje de plástico no es económicamente viable.
El informe de CCI señala que las empresas fabricantes de plástico saben toda esta realidad y, a pesar de ello, “han promocionado fraudulentamente el reciclaje como una solución durante décadas para escapar de la regulación y proteger sus beneficios”.
De hecho, el fiscal general de California, Rob Bonta, ya está investigando públicamente a las industrias petroquímica y de combustibles fósiles, “por su papel a la hora de causar y exacerbar la crisis mundial de contaminación por plásticos”. El fiscal a citado a declarar al gigante petrolero ExxonMobil, el principal fabricante mundial de polímeros plásticos de un solo uso, dentro de esta investigación.
Por tanto, la visión utópica de un mundo donde todo el plástico se recicla y se reutiliza está lejos de ser una realidad. La industria del plástico, durante décadas, ha tergiversado la realidad del reciclaje de plásticos, y el informe de CCI arroja luz sobre esta engañosa narrativa. Es hora de revisar nuestras estrategias de manejo de residuos y buscar alternativas sostenibles al plástico.

