Regenera.cat, un innovador proyecto cuyo objetivo es expandir la agricultura y viticultura regenerativa en toda Cataluña, ha sido lanzado por el centro de investigación CREAF, afiliado a la Universitat Autònoma de Barcelona. Este proyecto se presenta como una solución vital en el contexto actual de sequía, y busca incrementar la productividad y eficacia de las explotaciones agrícolas mediante la adopción de prácticas ecológicas y no contaminantes.

La agricultura regenerativa se basa en la mejora de la salud del suelo para incrementar su fertilidad y capacidad de retención de agua, lo que a su vez mejora la cantidad y calidad de los productos agrícolas. Además, se ha observado que estas prácticas aumentan la biodiversidad, incluyendo la de los polinizadores, esenciales para la producción de alimentos.

La implementación de este modelo incluye la eliminación de la labranza, los químicos y la maquinaria pesada, y la introducción de cubiertas vegetales. En algunos casos, también se incorpora la ganadería para mejorar la gestión del sistema en su conjunto. Esta iniciativa responde a la creciente necesidad de encontrar formas para que el sector primario impulse la mitigación del cambio climático.

El proyecto Regenera.cat ya se está implementando en cuatro fincas de Cataluña, y los resultados son prometedores. Según el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF), ya se ha observado que el suelo es cada vez más fértil y vivo, capaz de almacenar más agua, absorber más CO2 y acoger mayor biodiversidad.

La iniciativa, financiada por la Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca (AGAUR), combina la experiencia acumulada por estas fincas con el objetivo de obtener datos científicos y cuantificar todo el proceso. Según Javier Retana, investigador principal del proyecto, el objetivo es evaluar a diferentes escalas y con varios agricultores el potencial del modelo regenerativo para dar respuesta a los principales retos ambientales.

Las parcelas regenerativas se compararán con otras convencionales de la misma región para observar las diferencias en la cantidad y diversidad de polinizadores, la calidad y fertilidad del suelo y la productividad de los cultivos, entre otros aspectos.

El proyecto también destaca la importancia de la biodiversidad en las prácticas regenerativas. Estudios recientes han revelado que en un terreno regenerativo se pueden encontrar seis veces más polinizadores que en una parcela no regenerativa. Esta biodiversidad es esencial para la salud de los cultivos y ayuda a prevenir las plagas.

Entre las fincas que participan en el proyecto Regenera.cat se encuentra Planeses, una finca de huerta y ganadería de La Garrotxa donde el CREAF implementa este modelo desde hace casi 8 años. Según Marc Gràcia, investigador del CREAF y coordinador del trabajo en la finca, en los últimos cinco años, la materia orgánica del suelo de Planeses casi se ha triplicado y su capacidad de retener agua ha aumentado entre un 15-20%.

En conclusión, el proyecto Regenera.cat presenta un modelo de agricultura regenerativa viable y sostenible que tiene el potencial de mitigar el cambio climático y mejorar la productividad y la salud de los suelos en Cataluña.