La enfermedad renal crónica (ERC), considerada por los especialistas una «epidemia silenciosa», afecta a cerca del 15% de la población, aproximadamente uno de cada siete ciudadanos, aunque gran parte de los casos permanece sin diagnosticar. En la Región de Murcia hay alrededor de 30.000 personas diagnosticadas con esta patología, que implica la pérdida irreversible de la capacidad de los riñones para desempeñar su función.
Murcia supera la incidencia media de España
Los datos de 2024 sitúan a la Región en una incidencia de 161,3 personas por millón de población (pmp), por encima de las 150,1 pmp registradas de media en el conjunto nacional. Esta evolución preocupa a los expertos, según expuso el jefe de Nefrología de La Arrixaca, Juan Bernardo Cabezuelo, durante la apertura del Congreso Nacional de Nefrología.
El encuentro se celebra en Murcia desde el jueves hasta el sábado y congrega a cerca de 1.300 nefrólogos, investigadores y especialistas nacionales e internacionales. En la presentación participaron también la presidenta del Comité Organizador y nefróloga de La Arrixaca, Flori Rosique, y el presidente de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), Emilio Sánchez.
La Región registra asimismo una tasa de 1.461,3 pmp de pacientes con ERC que reciben actualmente tratamiento renal sustitutivo, frente a la media nacional de 1.407 pmp. En total, unas 2.300 personas necesitan terapias para sustituir la función de sus riñones.
De este grupo, 1.051 pacientes reciben hemodiálisis, el 45,8%; 94 personas siguen diálisis peritoneal, el 4,1%; y 1.149 pacientes han recibido un trasplante renal, lo que representa el 50,1%.
Una patología sin síntomas en sus fases iniciales
Rosique advirtió de que el principal problema de la enfermedad es que «no duele». Por ello, la calificó como una epidemia silenciosa: no suele provocar síntomas hasta que se encuentra en una fase muy avanzada.
Para Emilio Sánchez, el reto consiste en cambiar el enfoque asistencial. La prioridad de la Nefrología en 2026 debe ser lograr que menos personas desarrollen enfermedad renal crónica y, cuando ya la padezcan, conseguir frenar su progresión.
Durante la inauguración del congreso, la consejera de Salud, Isabel Ayala, destacó que el hospital Virgen de la Arrixaca alcanzó esta semana los 100 trasplantes de riñón de donante vivo.
Cribados y detección precoz como principales herramientas
En materia de prevención, la Comunidad mantiene desde hace dos años el proyecto Prevent, centrado en el cribado y el registro de la ERC en coordinación con Atención Primaria.
Marcadores adicionales en los laboratorios
Cabezuelo también señaló la implantación de mejoras en los laboratorios para incorporar la cistatina C como marcador complementario de la función renal en grupos concretos de pacientes. Asimismo, se trabaja en la homogeneización de los sistemas de laboratorio para generar alertas tempranas destinadas a los profesionales de Atención Primaria y Atención Especializada.
El presidente de la SEN insistió en la necesidad de reforzar la concienciación sobre la gravedad y el crecimiento de la ERC, además de mejorar la prevención y el diagnóstico precoz. La estrategia para el abordaje de la enfermedad renal crónica aprobada el pasado 9 de abril por el Consejo Interterritorial de la Salud insta al sistema sanitario a buscar activamente esta patología mediante cribados.
Sánchez remarcó que los pacientes no suelen acudir a consulta por sospechar que padecen enfermedad renal crónica, por lo que es necesario identificarlos de forma proactiva. Según indicó, con 90 céntimos es posible realizar un diagnóstico adecuado y conocer el pronóstico mediante un análisis sencillo de sangre y orina.
Los principales grupos de riesgo son las personas mayores de 60 años, así como quienes tienen diabetes, hipertensión, hábito de fumar, sobrepeso u obesidad o han sufrido algún evento cardiovascular.

