La tributación de las grandes ganancias supera ampliamente la media europea
Quienes obtienen más de 300.000 euros de beneficio al vender acciones, una vivienda o participaciones de fondos de inversión deben abonar a Hacienda 30 euros por cada 100 euros ganados. Este porcentaje se aproxima al doble del tipo medio aplicado por los países de la Unión Europea, situado en el 18%.
Un informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE), elaborado junto a EFPA España, señala que España ha incrementado la fiscalidad sobre el ahorro durante cinco años consecutivos. El documento advierte de que esta evolución puede desincentivar la inversión.
El tipo máximo ha subido siete puntos desde 2020
Desde 2020, las reformas que han afectado a la fiscalidad del ahorro han aumentado su carga tributaria. El tipo máximo aplicable a intereses, dividendos y ganancias patrimoniales ha pasado del 23% al 30% en seis años.
Además, el Gobierno prevé duplicar este año la recaudación vinculada a este concepto hasta alcanzar los 472 millones de euros. Según el estudio, España se ha alejado progresivamente del modelo implantado en 2006, cuando todos los rendimientos del ahorro tributaban a un tipo único del 18%, para adoptar una estructura de tipos crecientes enfocada principalmente a elevar la recaudación.
Una carga efectiva del 22% frente al 14% europeo
El informe subraya que la diferencia no se limita al tipo máximo. Al analizar la carga fiscal efectiva sobre el ahorro financiero e incluir las exenciones y los mecanismos de diferimiento, la tributación alcanza el 22% en España, frente al 14% de promedio en la UE.
Solo países como Canadá, Noruega y Dinamarca registran niveles superiores, de acuerdo con el estudio.
Los autores también apuntan que una persona que logra entre 6.000 y 12.450 euros por la venta de acciones soporta un tipo del 21%, dos puntos por encima del que pagaría si percibiera esos mismos ingresos procedentes del trabajo. A su juicio, esta situación vulnera el principio de equidad horizontal y puede llevar a los inversores a retrasar la venta de activos revalorizados para evitar la tributación, inmovilizando capital que podría destinarse a nuevas inversiones.
El estudio cuestiona el impacto de la inflación y el tratamiento de las pérdidas
Las pérdidas patrimoniales, o minusvalías, solo pueden compensarse hasta un límite del 25% y durante un periodo de cuatro años, mientras que las ganancias tributan en su totalidad. El documento añade que el impuesto no ajusta el efecto de la inflación, por lo que parte de la plusvalía sometida a gravamen deriva exclusivamente del aumento de los precios y no de una ganancia real.
Menor ahorro y baja cobertura de planes de pensiones
Estas diferencias se reflejan también en la capacidad de ahorro. En 2024, los hogares españoles destinaron el 12,7% de su renta disponible al ahorro, por debajo del 14,4% de media registrado en la Unión Europea.
En cuanto a los planes de pensiones privados, únicamente el 21% de las familias cuenta con uno y el patrimonio acumulado equivale al 8% del PIB, frente al 57% de la OCDE. El informe vincula parcialmente esta evolución con la reducción aplicada en 2021 al límite de aportación deducible, que pasó de 8.000 a 1.500 euros. Según sus cálculos, esta medida provocó la salida de alrededor de 230.000 partícipes de los planes individuales.
Los asesores destacan la importancia de los incentivos fiscales
Una encuesta incorporada al estudio, realizada entre 262 asesores financieros de EFPA España, respalda esta conclusión. Nueve de cada diez expertos consideran que los incentivos fiscales resultan determinantes en las decisiones de inversión de sus clientes, mientras que el 88% estima que son especialmente relevantes para las inversiones a largo plazo.
Por ello, el IEE propone rebajar la tributación del ahorro, revisar la doble imposición de los dividendos, reforzar la estabilidad normativa y crear una cuenta de ahorro e inversión con incentivos fiscales, en línea con la estrategia impulsada por la Comisión Europea.
