Una brecha laboral de alcance histórico
El presidente del Grupo del Banco Mundial, Ajay Banga, ha advertido de que, en un plazo de entre diez y quince años, se graduarán unos 1.200 millones de jóvenes en todo el mundo, mientras que solo se generarán alrededor de 400 millones de nuevos empleos. Esta diferencia dejaría a 800 millones de personas sin posibilidades de acceder al mercado laboral.
Banga expuso esta previsión en Bangkok, durante la reunión anual conjunta del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo considera que el mundo afronta un desafío laboral de dimensiones históricas, con consecuencias para la prosperidad y la estabilidad global en las próximas décadas.
En su informe El reto mundial del empleo, el Banco Mundial sostiene que esta podría ser la mayor generación de jóvenes que haya intentado incorporarse al mercado de trabajo mundial. El documento recalca que el empleo resulta esencial para reducir la pobreza, impulsar una prosperidad más compartida, fortalecer economías autosuficientes y preservar la estabilidad social.
Demografía, tecnología y efectos internacionales
El administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Alexander De Croo, lanzó una advertencia similar desde la capital tailandesa tres días antes. El ex primer ministro belga atribuyó la brecha prevista, principalmente, a la evolución demográfica y al actual estado de la tecnología, dos factores sobre los que se elaboran las estimaciones de empleo.
En numerosos países en desarrollo, la edad media de la población se sitúa entre los 18 y los 25 años. Aunque el aumento demográfico se concentra especialmente en las economías emergentes y en desarrollo, las economías avanzadas enfrentan el problema opuesto: el envejecimiento de la población.
Sin embargo, el Banco Mundial insiste en que se trata de un reto global que afecta tanto a países ricos como pobres. La escasez de empleo puede repercutir sobre la demanda y el comercio internacionales, además de influir en los flujos migratorios.
La incertidumbre ligada a la inteligencia artificial
El informe también identifica la inteligencia artificial (IA) como un elemento de incertidumbre que debe tenerse en cuenta. Según el Banco Mundial, la automatización puede desplazar puestos de trabajo y cerca del 40% de los empleos mundiales están expuestos a esta tecnología.
Asimismo, la IA podría agrandar la brecha digital en los países de ingresos bajos que no estén preparados para adoptar estas herramientas.
Las propuestas para crear más oportunidades laborales
Para responder a este desafío, el Banco Mundial plantea tres líneas de actuación. La primera es reforzar la inversión en infraestructura básica, incluida la relacionada con el capital físico, humano, digital y natural. La segunda pasa por favorecer un entorno empresarial adecuado, apoyado en la estabilidad macroeconómica y en instituciones sólidas. La tercera consiste en movilizar capital privado, tanto nacional como internacional.
De Croo subrayó que este escenario no es inevitable, sino que dependerá de las políticas que se adopten. Ante la posibilidad de que la IA tenga un papel relevante, señaló que unas políticas laborales activas pueden modificar las previsiones.
También destacó que ámbitos como los cuidados, la agricultura y el turismo continuarán generando numerosos puestos de trabajo incluso si se acelera la adopción de la inteligencia artificial.
