Un nuevo espacio para la obra de Joaquín Sorolla

La obra de Joaquín Sorolla vuelve a estar disponible para el público desde el 15 de octubre en un nuevo recinto expositivo situado en la calle Zurbano, 68, en Madrid. El edificio se encuentra a apenas 150 metros de la casa museo del pintor, ubicada en el número 37 de la calle General Martínez Campos, en el barrio de Chamberí.

La apertura permite retomar la exhibición del legado del artista valenciano mientras continúa la rehabilitación de su histórica vivienda familiar, cerrada hace dos años. El director del museo, Enrique Varea, ha señalado que la intervención se realiza «con bisturí» para conservar intacta la esencia del inmueble, un proceso que, según ha reconocido, durará «años».

De antiguos talleres de Volvo a museo

La primera fase de la ampliación se desarrolla en un inmueble de más de 2.000 metros cuadrados, antiguamente ocupado por talleres de Volvo. El estudio Nieto Sobejano Arquitectos ha transformado el edificio en un museo de carácter contemporáneo, aunque conectado física y conceptualmente con la casa taller original.

Algunos materiales industriales y el volumen de las salas, concebidas como naves, evocan discretamente el uso previo de las instalaciones. El resto del conjunto responde a un lenguaje expositivo de líneas rectas, tonos neutros, iluminación cuidadosamente diseñada y ambientes serenos.

Los talleres colindaban con la parte trasera de la vivienda de Sorolla, dentro de una manzana residencial de Chamberí. El Ministerio de Cultura adquirió el inmueble en 2008, con la intención de crear un espacio adecuado para la exposición de la obra del pintor. Diecisiete años después, el proyecto se ha hecho realidad tras una inversión de algo más de 13 millones de euros, que incluye la compra, la rehabilitación de las cocheras y su equipamiento interior.

Referencias a la casa taller de Sorolla

El proyecto arquitectónico, firmado por Enrique Sobejano y Fuensanta Nieto, busca recuperar «en un eco» algunos de los elementos más relevantes de la residencia que Sorolla diseñó junto al arquitecto Enrique María Ripullés y Vargas en 1911.

Entre esas referencias figura un patio interior andaluz, con macetas y grava procedente de la casa decimonónica, que introduce luz natural en el vestíbulo. También se han recuperado los jardines, aunque se han situado en las azoteas del nuevo edificio y no podrán visitarse. Nieto precisó que estos espacios serán «sólo para disfrute de los vecinos».

Antes de acceder a las cuatro salas expositivas, que suman algo más de 300 metros cuadrados, los visitantes encuentran un gran muro de cristal. Este elemento remite al antiguo ventanal, actualmente tapiado, que iluminaba el taller de Sorolla y permite contemplar el interior de la casa museo original, hoy vacía durante las obras. En el futuro, este muro separador aspira a convertirse en el vínculo entre la vivienda histórica y la ampliación.

La primera exposición del nuevo Museo Sorolla

La colección de obras de Sorolla se conserva en los almacenes del nuevo edificio y será presentada mediante exposiciones temporales. La primera muestra, abierta en el horario habitual del antiguo museo, lleva por título ‘La casa del artista. Arquitecturas del Museo Sorolla (1905-2026)’ y podrá visitarse hasta el próximo 10 de enero.

La exposición relaciona dos relatos: el de la casa taller que acogió a la familia Sorolla a comienzos del siglo XX y que más tarde se convirtió en museo, y el del nuevo inmueble que albergará las obras, la actividad investigadora y un auditorio destinado a diferentes actividades.

Mediante pinturas, dibujos, documentos, planos, fotografías y una maqueta arquitectónica, el recorrido aborda la construcción de la vivienda y las transformaciones realizadas durante el siglo XX. La muestra concluye con fotografías y vídeos de artistas contemporáneos que retratan la casa vacía después del cierre del museo, una imagen inédita hasta ahora.