Billetes de 500 euros

En la era digital actual, es casi imposible encontrar a alguien que no tenga una cuenta corriente en el banco. Estas cuentas bancarias se han convertido en una herramienta imprescindible en nuestra vida cotidiana, facilitando operaciones financieras como el cobro de la nómina, el pago de impuestos y suministros domiciliados. Además, nos permiten acceder a otros servicios indispensables, como las tarjetas de débito o crédito, el pago con el móvil y el bizum.

Las cuentas bancarias son también el pilar del ahorro personal y familiar. Sin embargo, la reciente crisis económica derivada del covid y la guerra de Ucrania ha mermado el poder adquisitivo de muchas familias. Por ello, es crucial entender cuánto dinero es conveniente mantener en el banco para estar preparados ante cualquier eventualidad.

La situación económica actual es preocupante, con la inflación de la eurozona moderándose en enero hasta el 8,6%, mientras que el IPC de España ha vuelto a subir en febrero hasta alcanzar el 6,1%. Este escenario pone en jaque a los consumidores, dificultando la planificación financiera y el ahorro.

Por esta razón, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda tener un equilibrio en cuanto a la cantidad de dinero que mantenemos en el banco. Según la OCU, no es aconsejable tener mucho dinero en el banco, pero tampoco muy poco. El truco está en conocer bien nuestros ingresos y gastos y establecer un monto fijo para ahorrar periódicamente.

Pero, ¿cuánto es exactamente esta cantidad equilibrada? La OCU sugiere que se debe mantener una reserva de liquidez que pueda utilizarse en cualquier momento para hacer frente a imprevistos, como una avería del coche o el pago a un cerrajero. «Una cantidad prudente puede ser el equivalente a tres meses de tu salario«, aconseja la organización. Por ejemplo, si una persona gana 2.000 euros mensuales, la OCU recomienda que tenga ahorrados unos 6.000 euros.

Además, la OCU advierte sobre otro factor importante a tener en cuenta: los fondos de garantía. En caso de quiebra del banco, este no tiene la capacidad para asumir todos los pagos y obligaciones de sus clientes. Es una realidad preocupante, aunque el riesgo está mitigado en países de la Unión Europea, incluyendo España, gracias al Fondo de Garantía de Depósitos. Este fondo garantiza un máximo de 100.000 euros por titular.

La OCU advierte que si los ahorros de una persona superan los 100.000 euros en cuentas y depósitos, deberían ser distribuidos en varias entidades bancarias. De esta manera, en caso de quiebra de un banco, el titular asegura la recuperación de la totalidad de sus ahorros. Por ejemplo, si una persona tiene 130.000 euros en un mismo banco y este quiebra, solo tiene garantizada la devolución de 100.000 euros. Sin embargo, si esa cantidad se reparte en dos bancos, la persona se aseguraría recibir la totalidad de sus ahorros.

Por Daniel