Joan Groizard , Director general del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía ( IDAE).   Imagen David Castro

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), cuya creación se remonta a la década de los 80, ha evolucionado para convertirse en un pilar fundamental en la distribución de los fondos europeos Next Generation. Con un presupuesto de más de 10.000 millones de euros para repartir, este organismo se ha convertido en una pieza clave en la gestión de los recursos financieros de la Unión Europea destinados a la transición ecológica. Es en este contexto en el que Joan Groizard, director general del IDAE, ha emergido como una de las figuras más importantes en el panorama energético de España.

El IDAE no solo se dedica a la distribución de los fondos europeos, sino que también se encarga de impulsar la eficiencia energética y generar conocimiento en el ámbito de la energía. A lo largo de sus más de 40 años de historia, el instituto ha jugado un papel clave en la transformación del sector energético español, abordando desafíos como la eficiencia energética y el ahorro de energía.

Teresa Ribera, vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, ha señalado la importancia de la labor del IDAE y la relevancia de Groizard en ella. La transición ecológica es una tarea compleja que requiere de la colaboración y el esfuerzo de todos los sectores de la sociedad, y el IDAE se ha consolidado como uno de los principales impulsadores de este cambio.

Uno de los desafíos que enfrenta el IDAE es asegurar que el dinero de los fondos europeos llegue a las empresas y proyectos que lo necesitan. Según Groizard, el instituto ha apoyado directamente a más de 2.400 proyectos y a más de 200.000 a través de las comunidades autónomas. Sin embargo, la transferencia de fondos no se realiza hasta que el proyecto se haya completado, lo que puede llevar a retrasos en la recepción de los fondos.

Otro de los temas que se abordan en esta entrevista es la necesidad de autonomía estratégica de Europa en el ámbito de la energía. A pesar de que algunos fondos han sido adjudicados a empresas chinas, Groizard subraya que el objetivo es reducir la dependencia energética exterior y no generar nuevas dependencias. El plan de recuperación incluye líneas de ayuda para la cadena de valor y la adenda incluye 1.000 millones para la fabricación en España de componentes y equipos renovables.

En la entrevista también se aborda la cuestión del almacenamiento y la integración de la energía renovable en la red. Según Groizard, España es el país que es capaz de integrar más renovables con menos pérdidas, según un informe de la Agencia Internacional de la Energía. A pesar de esto, se reconoce la necesidad de mejorar y se ha activado el siguiente periodo de planificación para hacer frente a este desafío.

En cuanto a la Comisión Nacional de Energía, Groizard explica que su recuperación es necesaria debido a la creciente importancia de las energías renovables y la necesidad de una supervisión más especializada. La creación de esta comisión no busca desacreditar el trabajo de la CNMC, sino responder a las necesidades específicas del sector energético.

Por último, Groizard aborda la necesidad de una mayor electrificación a pesar de una demanda a niveles históricamente bajos. Según él, la caída de la demanda es en parte debido a la eficiencia energética y al autoconsumo. Sin embargo, aún hay margen para electrificar la movilidad, los consumos térmicos y la climatización. En este sentido, el plan de recuperación está impulsando las bombas de calor y la movilidad eléctrica.

Por Daniel