Parte del equipo de Call2World, con Kiko Fábregas, sentado a la izquierda, y Manuel Garriga (CEO) de pie en el centro.

La victoria olímpica y el éxito empresarial: La historia de Kiko Fábregas

La trayectoria del exjugador de hockey sobre hierba, Kiko Fábregas, es un testimonio de cómo las casualidades pueden cambiar la vida de un individuo de formas inimaginables. Fábregas, un ingeniero industrial por formación, encontró su camino hacia el éxito empresarial gracias a un empresario anónimo que leyó una entrevista suya en un periódico.

Fábregas tenía 27 años y, aunque había intentado encontrar trabajo en varias consultoras, su compromiso con el deporte, que requería que dedicara tres meses al año a competir, hacía que su situación personal fuera compleja y difícil de manejar en el mundo laboral.

El momento decisivo llegó cuando Fábregas perdió la medalla de bronce en su competencia. Este golpe lo motivó a desear competir en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, pero la falta de ingresos y oportunidades laborales le hizo cuestionarse si debería continuar con su carrera deportiva. Esta disyuntiva la compartió en una entrevista con un periódico, que fue leída por un empresario de Madrid. El empresario decidió ofrecerle a Fábregas una oportunidad laboral como comercial de ascensores, permitiéndole competir en los Juegos Olímpicos, donde él y su equipo lograron ganar una medalla de plata.

Deportista a Director General

Hoy, dos décadas después de su victoria olímpica, Fábregas se ha convertido en Director General de una empresa de telecomunicaciones llamada Call2World. La empresa, fundada por Manuel Garriga en 2013, ha crecido a lo largo de los años para convertirse en un grupo con dos divisiones, Unique y Connectivity. Unique es un servicio de consultoría que ayuda a las empresas a reducir sus facturas sin cambiar de operador, mientras que Connectivity es una operadora de telecomunicaciones que trabaja con proyectos de gran volumen, como fibra para complejos de apartamentos vacacionales y tarjetas SIM para flotas de vehículos de alquiler.

El crecimiento de la empresa ha sido impresionante, con tres años consecutivos de duplicación de ingresos y una facturación total de seis millones de euros en 2023. A pesar del éxito, Fábregas y su equipo están decididos a seguir creciendo y han comenzado a hacer adquisiciones. Hasta ahora, han realizado dos compras en los últimos siete meses y tienen la intención de realizar una tercera adquisición en 2024.

Además de su estrategia de crecimiento empresarial, Fábregas también ha llevado su pasión por el deporte a su papel en Call2World. Como alguien que ha experimentado de primera mano los desafíos de equilibrar una carrera deportiva con una carrera profesional, Fábregas ha hecho un esfuerzo consciente para contratar a deportistas de élite. En la actualidad, el 50% de su plantilla está formada por deportistas de élite, incluyendo a la golfista profesional Mireia Prat, el jugador de rugby Pol Pla, y los atletas Júlia Tackács y Artur Bossy.

Fábregas cree que los deportistas de élite poseen una serie de valores que son muy valiosos en el mundo empresarial, como el esfuerzo, la capacidad de trabajar por objetivos, la resiliencia frente a los contratiempos y la capacidad de trabajar en equipo. Estos valores, junto con su habilidad para identificar y aprovechar las oportunidades, han sido fundamentales para el éxito de Call2World.

Aunque la empresa es principalmente una empresa de atención al cliente y comercializadora, Fábregas insiste en que los conocimientos técnicos no son necesarios para trabajar en Call2World. En su lugar, valoran la capacidad de aprender rápidamente y de trabajar en equipo. Con una plantilla de 25 personas, de las cuales 12 son deportistas de élite, las reuniones de los lunes a menudo comienzan con preguntas sobre cómo le ha ido a cada uno en su competición durante el fin de semana.

La historia de éxito de Kiko Fábregas es un testimonio de cómo la pasión, la determinación y un poco de suerte pueden conducir a logros inimaginables. Su viaje desde los campos de hockey hasta la sala de juntas muestra que, con el enfoque correcto, se puede alcanzar tanto el éxito deportivo como el empresarial.

Por Daniel