Esto es lo que te puede pasar si destruyes un nido de golondrinas

El cambio climático amenaza la reproducción de aves que utilizan el barro para sus nidos

El calor extremo que hemos experimentado en los últimos días, y que se espera que continue durante este verano, junto con la falta de lluvias, está amenazando el éxito reproductor de varias especies de aves que utilizan el barro para construir sus nidos, como los aviones y las golondrinas. Estas condiciones climáticas extremas, agravadas por el cambio climático, están haciendo que el barro, elemento esencial para la construcción de estos nidos, sea cada vez más escaso.

Además, la destrucción de nidos durante las obras de reforma o rehabilitación de edificios está aumentando, a pesar de que la legislación protege a estas especies y sus nidos, con fuertes multas para aquellos que los dañen, incluso si están vacíos.

Estas aves, explica Luis Martínez, técnico de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), construyen sus nidos recogiendo pequeños bocaditos de barro con el pico, lo «mastican» para homogeneizarlo y expulsar las bolsas de aire que pueda contener y lo depositan cuidadosamente en el nido en construcción.

La construcción de un nido: un arduo trabajo

La construcción de un nido es un proceso laborioso que puede requerir más de 2.500 bocados de barro, lo que significa que la pareja de aves puede realizar más de 5.000 viajes entre el lugar donde consiguen el barro y el lugar de construcción del nido durante las dos semanas que dedican a concluir la obra.

El nido, una vez construido, es mantenido y reparado por la pareja de aves que lo ocupa, y puede ser utilizado a lo largo de los años. Sin embargo, la falta de barro para rehacer los nidos está dificultando su ciclo reproductivo, especialmente en un escenario en el que cada año se destruyen cientos de nidos de estas especies.

La ley 42/2007 de patrimonio natural y biodiversidad, tanto en la legislación nacional como en la europea, considera la destrucción de nidos de aves protegidas como una infracción grave, y el acusado puede enfrentarse a una multa que oscilaría entre los 5.001 y los 200.000 euros.

Las aves: aliadas contra las plagas y el cambio climático

Las golondrinas, vencejos, aviones y otras aves insectívoras son fundamentales para mantener a raya numerosas plagas agrícolas debido a la gran cantidad de insectos que consumen a diario. Sin esta ingesta masiva de insectos, los daños para la agricultura podrían multiplicarse, por lo que estas aves son consideradas indispensables para la protección de los cultivos y la propia seguridad alimentaria.

Además, cualquier persona que sea testigo de la destrucción de nidos puede interponer la correspondiente denuncia ante el Servicio para la Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.

Para ayudar a las aves frente al calor, se pueden habilitar fuentes de agua en ventanas, terrazas o jardines, y se pueden crear enclaves con barrizales adecuados para que puedan recoger el barro que necesitan para formar la estructura del nido.

Según Beatriz Sánchez del programa de Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife, si las administraciones públicas tuvieran en cuenta la biodiversidad en el diseño y en la gestión del espacio urbano, este sería mucho más amigable para la fauna y también para las personas.

¿Podríamos entonces considerar que el bienestar de estas aves es un indicador de la salud de nuestro entorno? ¿Hasta qué punto la pérdida de estas especies puede afectar a los ecosistemas y la economía agrícola?