Póker de ases con Carmen Linares, Pardo, Di Geraldo y Benavent en el Festival de la Guitarra

Magia Musical: La fusión de jazz y flamenco en el Festival de la Guitarra de Córdoba

El pasado domingo, en el Gran Teatro de Córdoba, la mágica amalgama del jazz y el flamenco se unió en una armoniosa sinfonía, encandilando a los espectadores en el espectáculo ‘Cu4tro’. Este evento fue una sublime mezcla musical, una exquisita fusión de flamenco y jazz, dos géneros que han sido magistralmente mezclados por Carles Benavent, Jorge Pardo, Tino Di Geraldo y la cantaora Carmen Linares. Estos cuatro genios de la música han dejado una imborrable huella en sus respectivos géneros y confluyeron en el Festival de la Guitarra de Córdoba en un espectáculo que ha sido bautizado como flamencojazz.

El talento desbordante en el escenario y la cuidada selección de temas, que incluían obras de Enrique Morente, Paco de Lucía, Camarón o Manolo Sanlúcar, garantizaban un espectáculo sin parangón. Los asistentes quedaron cautivados por el bajo eléctrico, el ritmo de la batería, los primeros trazos melódicos de la flauta de Jorge Pardo y la voz inconfundible de la Dama del Cante, Carmen Linares.

Una Noche de Virtuosismo y Maestría

Las «travesuras musicales», como las definió Carmen Linares, eran abundantes, provocando el éxtasis de los asistentes. Desde la bulería ‘Maid Marian’ hasta la versión del ‘Soy Gitano’ de Camarón, el virtuosismo y la improvisación fueron la tónica de la noche. El saxofonista Jorge Pardo destacó con su interpretación sobre la base rítmica proporcionada por la batería de Di Geraldo y el bajo de Benavent.

El homenaje al cantaor gaditano incluyó una taranta y cartagenera, dos estilos donde Carmen Linares brilló con luz propia. Sentada en el escenario acompañada por la guitarra de Salvador Gutiérrez y la flauta de Pardo, Linares demostró una vez más que sigue siendo una maestra en su oficio, adentrándose en los sonidos oscuros que requiere este cante.

El baile de Pepe Torres fue otro de los puntos destacados de la noche. Su actuación en las seguiriyas, un baile sobrio y muy flamenco, encendió el patio de butacas. Fue el preludio del final del espectáculo, que culminó con el hit por tangos ‘Solo quiero caminar’, que Benavent y Pardo habían interpretado cuatro décadas antes con el mítico ‘Sexteto’ de Paco de Lucía.

La Noche Perfecta

Como era de esperar, hubo un bis por bulerías y, si hubiera dependido del público, probablemente el concierto no habría terminado nunca. Cuando se reúnen en el escenario cuatro genios de este calibre, lo que uno desea es que el tiempo se detenga para que la magia de la música nunca termine. En resumen, fue una noche mágica que demostró la sublime sinergia entre jazz y flamenco y dejó una huella imborrable en todos los presentes.