El Impacto de la Migración en la Construcción: Un Análisis del Nuevo Camp Nou
La posibilidad de construir el nuevo Camp Nou sin la participación de trabajadores nacidos en el extranjero parece ser un escenario improbable. Según Andreu Ogayar, el responsable de construcción de CCOO de Catalunya, «No, ni sería posible construir un nuevo Camp Nou, ni las nuevas líneas de metro, ni los aeropuertos… ni prácticamente nada. Al final, gracias a estos compañeros y compañeras migrantes, se están haciendo grandes infraestructuras que luego disfrutamos todos”.
Este reconocimiento de la contribución de la población migrante en la construcción es un fenómeno que no se limita a Cataluña, sino que es observable en toda España, un país que actualmente cuenta con más de 21 millones de cotizantes. Este número, que supera por primera vez en la historia el umbral de los 20 millones, no se podría haber alcanzado sin la contribución de los trabajadores migrantes.
El Nuevo Camp Nou: Un Caso de Estudio
En el caso del nuevo Camp Nou, la mano de obra migrante ha tenido un papel crucial. Trabajadores de Marruecos, Pakistán, Bolivia, Senegal, Ucrania y recientemente Rumania son los que han hecho posible la remodelación de este icónico estadio. Para cumplir los plazos prometidos por la constructora Limak, se han requerido picos de trabajo de más de 1.000 trabajadores, tres veces más que las cuadrillas que comenzaron los trabajos de demolición.
La empresa Limak, a la que el Barça licitó esta faraónica obra por un máximo de 960 millones de euros, ha tenido que buscar fuerza laboral más allá de Barcelona y sus alrededores. De hecho, ha tenido que buscar trabajadores en otras partes de España y en otros países de Europa, como Rumanía, un país perteneciente a la Unión Europea cuyos nacionales no requieren autorización expresa de la Seguridad Social para venir a trabajar.
Este recurso a la mano de obra migrante no es algo nuevo. Después del estallido de la burbuja inmobiliaria, el sector de la construcción se quedó sin trabajadores, pero ha logrado recuperarse gracias a la incorporación de población migrante, especialmente en tareas que requieren mucha mano de obra. Según los últimos datos de la Seguridad Social, las personas nacidas fuera de España representan el 12,1% del total de trabajadores ocupados. En el sector de la construcción, este porcentaje se eleva al 19,4%.
El Impacto Económico de la Migración
Los trabajadores migrantes no solo han contribuido a la construcción del nuevo Camp Nou, sino que también han desempeñado un papel crucial en otros sectores de la economía española. Por ejemplo, Abdala, un trabajador marroquí del Camp Nou, ha trabajado como jornalero recogiendo fruta en toda España. Como él afirma, “Los migrantes son la fuerza de este país. Trabajamos muy duro en España. Sin nosotros no habría fruta ni verdura”.
Las estadísticas de la Seguridad Social respaldan esta afirmación. Por cada euro que gastan en protección social, los migrantes cotizan 10. Asimismo, la población migrante ha sostenido gran parte del ‘boom’ que ha experimentado el mercado laboral español desde el estallido del covid. Casi un tercio de los nuevos cotizantes ganados desde el 2020 en toda la economía nacieron fuera de España.
Además, los migrantes no solo ocupan los puestos menos cualificados y peor pagados. En las obras del Camp Nou, por ejemplo, podemos encontrar tanto obreros nacidos fuera de España como profesionales altamente cualificados -arquitectos o topógrafos- con buenos sueldos, que Limak ha traído de Turquía para dirigir la obra.
La Migración y el Futuro de la Economía Española
Para el futuro, se espera que la población migrante siga desempeñando un papel crucial en la economía española. Según Joan Ramon Rovira, jefe del gabinete de estudios económicos de la Cambra de Catalunya, «Es una realidad de las sociedades envejecidas y cada vez lo será más». De hecho, la Seguridad Social estima que será necesario que cada año y hasta 2050 lleguen de fuera 300.000 personas para sostener el sistema público. En resumen, la población migrante es, y seguirá siendo, un pilar fundamental de la economía española.
