El ministro de Transportes, Óscar Puente, está en el centro de la tormenta por revelar la identidad de un supuesto coche secreto de la Policía Nacional. El Sindicato Unificado de la Policía Nacional en Baleares (SUP) ha censurado al ministro por poner en peligro a los agentes y hacer pública una información confidencial, alegando que un vehículo con una matrícula identificada, cuya imagen circulaba en las redes sociales, era en realidad un coche secreto de la Policía.
El titular de Transportes respondió a las acusaciones del periodista Vito Quiles, jefe de prensa de Alvise Pérez, del partido Se Acabó la Fiesta, a quien acusó de difundir la matrícula de un vehículo policial. Puente fue acusado de usar su coche oficial para asistir al concierto de Taylor Swift en el Santiago Bernabéu, y la foto de un vehículo que, según Puente, es de la Policía Nacional.
El ministro, en un intento por refutar las afirmaciones, reveló que el coche no era suyo sino de la policía, una información que no ha sido confirmada.
El SUP exige acción
El sindicato SUP Baleares ha criticado la conducta del ministro, alegando que su comentario ha puesto en peligro la integridad de sus compañeros. El sindicato sostiene que, de ser cierto que el coche es un vehículo policial, ya no podrá ser utilizado por motivos de seguridad debido a la divulgación de Puente.
El SUP ha pedido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que actúe en consecuencia contra Puente por revelar una información tan delicada y exponer a los agentes policiales. Acusan a Puente de falta de profesionalidad y de poner en peligro la seguridad de los policías.
Por otro lado, Vito Quiles ha denunciado las palabras de Puente y ha responsabilizado a éste y al Gobierno de la Nación de cualquier ataque que pueda sufrir a partir de ahora. El miembro del partido Se Acabó la Fiesta ha pedido amparo a la asociación de periodistas FAPE por las amenazas del ministro y ha anunciado que reclamará 40.000 euros para no denunciarle.
Puente, por su parte, ha respondido a las acusaciones con una defensa vehemente de la Policía y la Guardia Civil, sosteniendo que quienes critican su gestión se preocupan poco por la seguridad de los agentes que arriesgan sus vidas para proteger al gobierno democrático.
El Partido Popular ha exigido el «cese fulminante» del ministro de Transportes, mientras que las figuras de alto rango del partido, incluyendo a su portavoz en el Congreso, Miguel Tellado, y el portavoz del PP, Borja Sémper, han condenado a Puente por su conducta y han exigido su destitución. Sémper consideró «cuestionable» que un ministro se enzarce en «polémicas tuiteras», y sugirió que Puente estaba degradando su alto rango con su comportamiento.
La vicesecretaria de Movilización y Reto Digital del PP, Noelia Núñez, y la vicesecretaria Nacional de Sanidad y Educación del PP, Ester Muñoz, se unieron a las críticas, tachando de «intolerable» el mensaje de Puente y cuestionando su nivel de profesionalidad. También se sumó a estos comentarios el vicesecretario de Economía del PP, Juan Bravo, quien criticó que un ministro insulte y amenace a un periodista.
