Desmantelan un grupo anarquista que extorsionaba a empresarios

El lunes pasado, las fuerzas de la ley en Murcia detuvieron a cuatro individuos que se describieron a sí mismos como miembros del Grupo de Acción Ciudadana (GAC). Aunque los hombres se describen como independientes y evitan las clasificaciones políticas, la policía ha identificado su inspiración anarquista, lo que se confirma por la posesión de un manual de los Grupos Anarquistas Coordinados, que fue responsable de un atentado en la Basílica del Pilar de Zaragoza en 2012.

Según se informa, los detenidos son hombres de entre 45 y 60 años, con familias y trabajos estables y sin antecedentes criminales. Sin embargo, se les acusa de extorsionar a empresarios locales a través de su afiliación con el GAC.

En su carta de constitución, el GAC se describen como una organización que opera independientemente de un sistema de justicia que consideran inactivo y parcial. El grupo ha identificado a los «directivos y socios de empresas satélites vinculadas al gobierno regional de Murcia» como sus objetivos principales, así como a cualquier individuo que, en su opinión, se beneficie de los bienes y fondos públicos.

El GAC y la Plataforma Ciudadana de Resistencia

Además del GAC, los hombres también estaban asociados a la Plataforma Ciudadana de Resistencia, una entidad legal con su propia página web. En su sitio web, la plataforma abogaba por la eliminación de los partidos políticos nacionales y la intervención de las Administraciones públicas.

En abril, la Brigada de Información de Murcia confirmó que el GAC había pasado de las ideas radicales a la acción criminal. Un empresario local denunció que el grupo le había exigido 100.000 euros, amenazándolo con tomar represalias contra él y su familia. La demanda de pago incluía fotografías de sus familiares y un cartucho del calibre 9mm Parabellum, lo que sugería que el grupo tenía la capacidad y la intención de llevar a cabo sus amenazas.

La policía respondió con un amplio operativo, que resultó en la detención de los sospechosos y el registro de sus viviendas. En sus propiedades se encontraron dos armas de fuego, municiones, dispositivos de seguimiento y localización tipo GPS, un distorsionador de voz, gafas de visión nocturna, once teléfonos móviles y material informático.

En la casa del líder del grupo, los agentes descubrieron un taller de explosivos y dos artefactos ya preparados. Según las fuentes de la investigación, el líder del grupo había estado experimentando con estos artefactos en un campo cercano a su casa.

La investigación continúa, con mucho material aún por analizar. Se sabe que el grupo había estado siguiendo a otras dos familias de empresarios y se está investigando si también fueron objeto de extorsión. Las autoridades también creen que puede haber otras víctimas que aún no han denunciado.

El juez número 4 de Molina de Segura ha ordenado el ingreso en prisión del cabecilla del grupo. Aunque esta es solo la primera fase de la investigación, las fuentes sostienen que «no estamos ante un grupo más o menos radicalizado, de gente simplemente desencantada con su opción política, o de jovencitos con ganas de aventura; se trata de cuatro adultos que habían pasado a la acción y su peligrosidad es evidente».