El Valle del Hidrógeno de Cataluña y Enagás impulsan el sector del hidrógeno en Tarragona
Una nueva iniciativa público-privada ha sido presentada por el Valle del Hidrógeno de Cataluña y Enagás con el objetivo de construir una red cerrada de hidrógeno para prestar servicio al clúster petroquímico y al puerto de Tarragona. La propuesta se enmarca dentro de los esfuerzos en curso para facilitar la transición energética y asegurar el futuro de las empresas y los puestos de trabajo en la industria química tarraconense.
El proyecto se desarrollará en dos fases. La primera, con horizonte 2030, se centrará en la construcción de una red que dé servicio al clúster químico de Tarragona, a través de una red confinada que conectará los polígonos norte y sur y el puerto de Tarragona. En una segunda fase, se prevé la conexión de esta red cerrada con la red troncal que conectará con el hidroducto entre Barcelona y Marsella, conocido como BarMar.
Demanda ya existente
El director del Valle del Hidrógeno de Cataluña, Isaac Justicia, y el director de la unidad de Hidrógeno de Enagás, Jesús Gil, presentaron el proyecto durante la Semana del Hidrógeno, que tuvo lugar en el puerto de Tarragona. Según los promotores, existe una demanda anual de 34.250 toneladas de hidrógeno solo en Tarragona, además de la capacidad de producir unas 41.225 toneladas al año. Estas cifras podrían ser incluso superiores debido al potencial de exportación de hidrógeno a través de la conexión con el hidroducto BarMar.
El puerto de Tarragona está explorando proyectos y la identificación de espacios para la construcción de plantas productoras de hidrógeno, almacenamiento y adecuación de instalaciones actuales para adaptarse al hidrógeno, así como estaciones de carga y suministro a buques. Las inversiones para estos proyectos podrían alcanzar los 4.000 millones de euros. Empresas como Terrus Energy y Elysee han mostrado un claro interés en operar desde Tarragona.
Hidrógeno azul
En la primera fase del proyecto, la canalización suministraría hidrógeno azul, obtenido de forma similar al hidrógeno gris, pero con técnicas de captura, uso y almacenamiento de carbono. A medida que se desplieguen las energías renovables y los precios lo permitan, se prevé la distribución de hidrógeno verde. Los promotores planean presentar el proyecto en el PERTE del hidrógeno que el Gobierno convocará en el segundo semestre del año y ya están en conversaciones con los ayuntamientos por donde pasaría la canalización. Consideran vital contar con la agilización de los trámites y permisos por parte de la Generalitat.
Fondos europeos
Según Jesús Gil, en Tarragona “hay un alto grado de madurez y altas posibilidades de conseguir la financiación para construir la red confinada de hidrógeno”. Para el directivo, que Enagás se encargue de la infraestructura supone “garantizar que esté abierta a todos”, abriendo la puerta al suministro más allá de Tarragona y a la exportación de hidrógeno.
«Legislación clara»
Las empresas energéticas que han participado en la Semana del Hidrógeno Verde -Terrus Energy, Enagas, d’Elysee, Repsol y Dow- han coincidido en señalar que “Tarragona tiene las condiciones para ser proveedora de hidrógeno del tercio superior de la península”, pero para alcanzar estos objetivos “se necesita una legislación clara para que los inversores que quieren producir, almacenar y distribuir H2 den el paso”. Señalan varias barreras que existen en la introducción del hidrógeno en los procesos industriales, entre ellas la necesidad de reducir los costos de la energía eléctrica, suplir la falta de producción de energías renovables, necesarias para la obtención de hidrógeno verde, y contar con una red de distribución más fuerte y con más capacidad. A todo ello, las energéticas reclaman además conocer la fiscalidad que tendrán estos nuevos vectores y la descarbonización. “Hay dinero disponible para invertir, pero los inversores necesitan seguridad”, han reclamado.
El Port de Tarragona organiza la Semana del Hidrógeno conjuntamente con la Vall de l’Hidrogen de Catalunya, la red de innovación H2Cat, ACCIÓ, el Institut Català d’Investigació Química (ICIQ), la URV, APPORTT y EURECAT.
