A pesar de las acusaciones de recortes, Cataluña sostiene que su sistema de salud está más financiado que nunca
La Conselleria de Salut de Cataluña ha vuelto a insistir en que no se han realizado recortes en la sanidad pública de la región. Esta afirmación surge después de que diversos hospitales pertenecientes al Institut Català de Salut (ICS) y gran parte de la atención primaria informaron de la necesidad de reducir su presupuesto para este verano y disminuir su actividad. Además, señalaron que no podrían cubrir las sustituciones durante las vacaciones de junio, julio, agosto y septiembre.
¿Recortes o freno a la actividad para no sobrepasar los objetivos anuales?
La Conselleria, sin embargo, mantiene que no se trata de recortes, sino de un freno a la actividad para no sobrepasar los objetivos anuales. El gasto previsto por Salut para este año es de 15.410,6 millones, 661,8 millones más (un 4,5% más) que el año pasado. El conseller Manel Balcells declaró con orgullo que «Salut dispone de más dinero que nunca y ha hecho más actividad que nunca». Sin embargo, agregó que deseaban que fuera más, ya que este 2024 están trabajando con un presupuesto prorrogado y no con uno nuevo como habrían deseado.
El recuerdo de los recortes de 2010 aún acecha en el imaginario colectivo de los ciudadanos y, en especial, de los sanitarios. Aunque la situación no es en absoluto comparable con la de hace 14 años, los principales hospitales del ICS, como Vall d’Hebron, Bellvitge, el Doctor Trueta de Girona o el Arnau de Vilanova de Lleida, han tenido que comunicar a su plantilla recortes presupuestarios para este verano. Esto ha incluido la no renovación de contratos de sustitución para las vacaciones de verano y un mayor cierre de quirófanos que en periodos estivales anteriores.
Incremento de actividad y limitaciones presupuestarias
Según la conselleria, 2023 fue un año de «actividad récord» en el sistema sanitario y esta actividad ha seguido creciendo en los primeros cinco meses de este año. Esta mayor actividad ha implicado un mayor gasto, que es lo que Salut aduce ahora para justificar los recortes de verano. Por ejemplo, la actividad de las consultas externas de enero a mayo ha sido un 11,5% mayor que en 2023, se han realizado un 13,3% más de pruebas diagnósticas que el año pasado y la actividad quirúrgica también ha aumentado un 7,2% en comparación con un año atrás.
Sin embargo, según Salut, la prórroga presupuestaria ha impedido que esta actividad siga creciendo. La conselleria contaba con tener unos 1.400 millones más que ya no tiene. «No hay recortes», insiste la conselleria, sino que la actividad ha tenido que frenarse para no sobrepasar los objetivos anuales y «mantener» la actividad del año pasado. Salut también asegura que el 81% de las camas hospitalarias estarán abiertas en agosto.
Contradicciones y retos a enfrentar
La versión de Salut contrasta con la situación que se vive en muchos CAP, donde muchas enfermeras fueron avisadas de un día para otro de que el ICS no renovaría su contrato para trabajar en verano. Algunos sindicatos ya han convocado manifestaciones el 20 de junio para lo que consideran «recortes».
La conselleria asegura también que reforzará en 253 profesionales los CAP de toda Catalunya, especialmente los de las zonas turísticas y aquellos en que la plantilla no esté completa. En todo el sistema sanitario, la plantilla ha aumentado en 25.470 trabajadores entre el 2019 y el 2023 (un 23,41% más).
Entonces, si Salut sostiene que tiene más dinero que nunca y que la actividad ha sido récord, ¿por qué se ven obligados a disminuir la actividad y a realizar ajustes presupuestarios durante el verano? ¿Estamos ante una mala planificación o problemas estructurales más profundos en el sistema de salud catalán? Estas son preguntas importantes que los ciudadanos, los sanitarios y las autoridades deberían considerar.

