La Selección Española en la Selva Negra: Una historia de resiliencia y esperanza
Si alguna vez has estado en la Selva Negra, sabrás que su característico aroma es el preticor, ese inconfundible olor de la tierra mojada después de la lluvia. Este término, que parece indigesto a simple vista, proviene de la combinación de las palabras griegas petros (piedra) e ichor (sangre de los dioses homéricos). Esta es la atmósfera en la que se encuentran los futbolistas de la selección española, buscando refugio del ruido de una Eurocopa en la que su entrenador, De la Fuente, ha convocado a sus pretorianos.
La percepción y el valor de la selección española
El olfato, a menudo infravalorado, tiene la increíble capacidad de transportarnos en el tiempo y el espacio de manera instantánea. Al igual que el olfato, España llega a Alemania subestimada. «No tiene estrellas», «le falta oficio», «su seleccionador adolece de carisma»… son algunas de las críticas que ha recibido. Pero en el campo de golf Der Oschberghof, donde se aloja la selección, estas críticas se convierten en leña para alimentar la hoguera competitiva de nuestros futbolistas.
Los aeropuertos son lugares evocadores que nos recuerdan nuestra insignificancia en la inmensidad del mundo. Así es como se siente España, como un grano de arena en una playa. Pero estos contratiempos sólo sirven para recordar a la selección que son tan efímeros como los vuelos que parpadean en las pantallas de los aeropuertos.
Un viaje a través de la Alemania profunda
Para llegar a Donaueschigen, un pueblo con más letras que habitantes, debes atravesar la única autopista alemana sin límite de velocidad, la que une las dos grandes urbes automovilísticas teutonas, Múnich (sede de BMW y Volkswagen) y Stuttgart (campamento base de Mercedes y Porsche). Este lugar, con los Alpes de fondo y Suiza a 20 kilómetros, se asemeja a una Asturias teutona verde y húmeda.
Alemania: Un reflejo de la España profunda
En cierto sentido, Alemania es un poco España. La España profunda, con su orgullo por las fiestas locales, la comida y el vino. Alemania es un lugar donde la dieta puede ser un desafío, ya que cuenta con más de 300 variedades de pan y 1.500 tipos de cerveza, más de la mitad en el estado de Baviera, región colindante con la que aloja a la selección española.
En las filas de España, tenemos un alemán, Joselu, un hijo de la emigración. Nacido en Frankfurt, donde sus padres buscaron suerte durante una temporada, Joselu confiesa hablar un alemán «peleón». También tenemos a Toni Kroos, quien se fue de Múnich a Madrid buscando una mejor vida. Este verano será una aventura llena de consonantes, chubasqueros y carreras por el bosque.
La esperanza de una victoria en la Eurocopa
Este verano será diferente. Será una aventura llena de consonantes, chubasqueros y carreras por el bosque. Habrá cenas con amigos y comidas olvidadas en el fondo de la mochila por falta de tiempo. El primer detalle al llegar a la Selva Negra ha sido este olor a tierra mojada que trae recuerdos felices. Ojalá el 14 de julio, la noche se asome en Berlín para ser testigo de cómo España conquista su cuarta Eurocopa. Ojalá llueva sobre mojado…
