Elon Musk planta cara a OpenAI con xAI, su nueva empresa de inteligencia artificial con una valoración de $24.000 millones
El 22 de marzo de año pasado, Elon Musk, el CEO de SpaceX y Tesla, y una de las personalidades más influyentes en la industria tecnológica, lideró una carta abierta en la que miles de empresarios, académicos y otras personalidades instaban a detener el despliegue de sistemas de inteligencia artificial (IA). Sin embargo, cuatro meses después de este hecho, Musk anunció el lanzamiento de xAI, su propia empresa centrada en esta revolucionaria tecnología. Este lunes, la empresa ha logrado recaudar $6.000 millones, en una operación que la ha llevado a alcanzar una valoración de $24.000 millones.
La ronda de financiación de xAI
La serie B de financiación anunciada hoy está respaldada por Andreessen Horowitz y Sequoia Capital, dos de los fondos de capital riesgo más poderosos de Silicon Valley. Silicon Valley, la meca de la industria tecnológica estadounidense, ha visto nacer a muchas de las tecnológicas más exitosas y disruptivas del mundo. Antes de esta segunda inyección de dinero, xAI estaba valorada en $18.000 millones, según ha explicado el propio Musk.
La nueva aventura empresarial de Musk, quien es el segundo hombre más rico del mundo, tiene como misión plantar cara a OpenAI, respaldada por Microsoft, y a Google, los grandes actores del emergente sector de la IA. El objetivo de xAI es competir en un mercado que se está volviendo cada vez más competitivo y crucial para el desarrollo de tecnologías avanzadas.
Se espera que los $6.000 millones de financiación anunciados este lunes sirvan para construir infraestructuras avanzadas, impulsar la investigación y desplegar al mercado los primeros productos comerciales de xAI. Esta inversión permitirá a xAI expandir su presencia y desarrollar nuevas soluciones en el campo de la inteligencia artificial.
Curiosamente, Musk fue uno de los grandes inversores que fundaron OpenAI en 2015. En ese entonces, la startup quería funcionar como un laboratorio sin ánimo de lucro, algo que cambió en 2019. Un año antes, Musk abandonó la empresa. La versión oficial es que su salida se debió a un posible conflicto de interés con Tesla, la compañía de coches eléctricos que Musk también dirige.
El conflicto con OpenAI
Sin embargo, varias informaciones periodísticas han destapado su mala relación con Sam Altman, máximo responsable de la creadora de ChatGPT. El pasado marzo, Musk demandó a OpenAI y a sus líderes, acusándoles de incumplir la misión fundacional de la firma, abogar por el desarrollo de la IA en «beneficio de la humanidad». Altman dijo a sus empleados que la denuncia de Musk era señal de su frustración por no participar en los éxitos recientes de la compañía.
El lanzamiento de xAI y su impresionante valoración de $24.000 millones demuestran la importancia que la inteligencia artificial tiene en el mundo actual. La empresa de Musk está lista para competir en un mercado emergente que promete transformar muchos aspectos de nuestra vida diaria y la economía global.
