109-130. Los Pacers funden el motor de los Knicks

Los Indiana Pacers agotan a los New York Knicks y avanzan a las finales del Este de la NBA

En una demostración de fuerza deslumbrante en el Madison Square Garden, los Indiana Pacers dejaron a los New York Knicks agotados y desgastados, ganando 109-130 en el séptimo partido de las semifinales de conferencia. Con esta victoria, los Pacers han asegurado su lugar en las finales del Este de la NBA contra los Boston Celtics.

Este partido marcó un momento histórico para el baloncesto, ya que fue la repetición de un enfrentamiento de hace 29 años entre los Knicks y los Pacers. En aquel entonces, al igual que el domingo pasado, los Pacers avanzaron a la siguiente ronda.

Los Pacers, dirigidos por Tyrese Haliburton con 26 puntos y seis triples, mostraron una gran actuación grupal que dejó a los Knicks desbordados. El equipo local había defendido con éxito su campo en toda la serie hasta este encuentro decisivo.

Cada uno de los cinco titulares del entrenador Rick Carlisle anotó al menos diez puntos. Pascal Siakam y Andrew Nembhard metieron 20 puntos cada uno, Aaron Nesmith aportó 19 y el pívot Myles Turner, 17. TJ McConnell aportó doce y siete asistencias saliendo del banquillo. Los Pacers demostraron una precisión impresionante, convirtiendo el 67% de sus tiros de campo y el 54% de sus triples.

Los Knicks, agotados

Los Knicks, por otro lado, parecían agotados física y mentalmente después de una temporada intensa. Habían soñado con llegar a las finales del Este por primera vez desde el año 2000. Sin embargo, su líder, Jalen Brunson, se vio obligado a retirarse en el tercer cuarto debido a una fractura en la mano.

Brunson terminó el partido con 17 puntos y nueve asistencias, cifras que estuvieron por debajo de su rendimiento estelar durante la temporada. Josh Hart, que había estado luchando con problemas abdominales, demostró su compromiso con el equipo al anotar diez puntos, ocho rebotes y cinco asistencias. OG Anunoby, a pesar de jugar con problemas físicos, solo pudo estar en la cancha durante cuatro minutos y anotó cinco puntos.

En el banquillo, viendo a sus compañeros luchar, estaba Julius Randle, otro líder de los Knicks cuya temporada terminó prematuramente debido a una lesión en el hombro. Lo mismo le sucedió a Mitchell Robinson.

El máximo anotador de los Knicks fue Donte DiVincenzo, con 39 puntos y nueve triples. Fue el último en rendirse y el Madison Square Garden le dedicó una ovación conmovedora. Alec Burks aportó 26 puntos saliendo del banquillo.

Porcentajes estelares

Los Pacers sacudieron a los Knicks desde el primer momento con porcentajes de acierto impresionantes en tiros de campo. Comenzaron con un 76.2% de acierto y siete triples de nueve intentos, lo que les permitió obtener una ventaja de quince puntos en el primer período. Los Knicks lograron reducir la diferencia a doce puntos, pero los Pacers mantuvieron la presión.

Con Haliburton liderando el ataque con catorce puntos y cuatro triples, los Pacers mantuvieron su ritmo anotador e incluso lo aumentaron en el segundo cuarto. Lograron un asombroso 80% de acierto en tiros de campo y su ventaja llegó a ser de 22 puntos.

Con Siakam sumándose a la fiesta con quince puntos, los Pacers anotaron ocho de sus doce tiros de tres puntos. A pesar del desafío, los Knicks, liderados por DiVincenzo, se mantuvieron en el partido y lograron reducir la desventaja a quince puntos al final de la primera mitad.

El Madison Square Garden se iluminó en el tercer cuarto cuando los Knicks lograron una racha de 12-0 que les permitió acercarse a solo siete puntos de los Pacers. Sin embargo, después de un esfuerzo heroico para remontar, los Knicks sufrieron un apagón.

Unos errores de concentración, como un pase mal ejecutado de Hartenstein a Brunson, que resultó en un robo y una canasta más falta para los Pacers, fueron determinantes en el desenlace del partido.

Los Pacers respondieron con una racha de 8-0 que volvió a ampliar su ventaja a 18 puntos, un golpe del que los Knicks no pudieron recuperarse. Para empeorar las cosas, con poco más de tres minutos para jugar en el tercer cuarto, Brunson tuvo que abandonar el juego con una mano lastimada, la cual resultó estar fracturada.

Con el líder de su temporada fuera de juego, los Knicks vieron cómo se desvanecía su sueño de llegar a las finales del Este. Las finales comenzarán este martes en el TD Garden de Boston, donde los Celtics y los Pacers lucharán por el título de la conferencia Este.