El presidente de Irán, Ebrahim Raisi, y el ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian, han fallecido en un accidente de helicóptero este domingo en la provincia iraní de Azerbaiyán Oriental, según han informado medios estatales. «No hay señales de vida» en el lugar del siniestro, han comunicado desde la televisión estatal iraní.
Raisi y Amirabdollahian no viajaban solos en el aparato, iban con más personas, y según parece no hay supervivientes. En total, en el aparato había nueve personas, entre ellas Mohammad Ali Alehashem, imán de oración del viernes de Tabriz, y Malek Rahmati, gobernador de la provincia de Azerbaiyán Oriental, además del piloto, el copiloto, el jefe de seguridad, el jefe de equipo y un guardaespaldas.
«Todos los pasajeros del helicóptero que transportaba al presidente y al ministro de Asuntos Exteriores iraníes fueron martirizados», ha informado la agencia de noticias semioficial Mehr News.
Por su parte, la agencia de noticias estatal FARS ha dado a conocer unas imágenes de drones que muestran los restos del helicóptero siniestrado en una ladera empinada y boscosa, una zona de difícil acceso por lo escarpado de la misma, y que además está cubierta de una densa niebla, lo que dificultó en un inicio las labores de búsqueda y ahora lo hace con los intentos de rescate de los restos.
Diversas naciones, como Turquía o Rusia, ya han anunciado que mandarán equipos especiales de rescate para ayudar a Irán. Desde el Ministerio de Exteriores iraní han publicado un comunicado de agradecimiento: «La República Islámica de Irán agradece sinceramente a los numerosos gobiernos, naciones y organizaciones internacionales por sus expresiones de emoción humana y solidaridad con el gobierno y el pueblo de Irán, así como sus ofrecimientos de ayuda y asistencia para la operación de búsqueda y rescate».
Cabe recordar que Raisi, exjefe del poder judicial de línea dura, ha sido el octavo presidente de Irán. El exfiscal y juez fue elegido en 2021 tras una contienda presidencial que fue poco competitiva. El siguiente en la línea de sucesión sería el primer vicepresidente Mohammad Mokhber, si así lo aprueba el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, que es quien actúa como árbitro final de los asuntos internos y externos.
No obstante, la Constitución iraní exige que los tres jefes de los poderes del gobierno (el vicepresidente, el presidente del parlamento y el jefe del poder judicial) organicen unas elecciones para elegir un nuevo líder dentro de los 50 días posteriores a que el vicepresidente asuma el papel de presidente en funciones.
