De izquierda a derecha: Juan Carlos Iglesias, partner de Byld; Pedro Matas, cofundador y director de autoconsumo residencial en Quántica Renovables; Israel Rodríguez Ponce, director de Innovación Unicaja; Vanesa Moreno, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Corporación Tecnológica de Andalucía; y Luis Pérez, director general del PCT Cartuja

En el escenario moderno del crecimiento empresarial, se ha establecido que la colaboración entre las startups y las grandes corporaciones genera sinergias valiosas. Esta fue una de las principales conclusiones de la mesa redonda titulada ‘Innovación y diversificación: nuevos modelos de crecimiento’, que tuvo lugar durante la segunda edición del evento ‘Andalucía, una economía en transformación’. El evento fue organizado por Activos, un vertical económico de Prensa Ibérica, en colaboración con El Correo de Andalucía, La Opinión de Málaga y Diario Córdoba, y contó con el patrocinio de Grupo Insur, Unicaja, Grupo Consentino, RSM, Byld, City Sightseeing y MIC Insurance.

En esta colaboración, las startups, empresas de reciente creación y en fases de crecimiento explosivo, aportan ideas frescas y revolucionarias que pueden ayudar en gran medida a las empresas más grandes. Vanesa Moreno, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Corporación Tecnológica de Andalucía, destacó este beneficio mutuo al afirmar que «es una oportunidad para las grandes compañías colaborar con startups porque las startups tienen esas ideas disruptivas que pueden ayudar mucho a las grandes. Tienen que trabajar y construir juntas, no fagocitarse».

En este sentido, Israel Rodríguez Ponce, director de Innovación Unicaja, también cree que se crean sinergias. Según él, las startups representan una oportunidad para las grandes corporaciones, ya que estas empresas emergentes aportan flexibilidad y agilidad a las grandes empresas, que a menudo buscan crecer rápidamente en segmentos donde la cautela es fundamental. Un ejemplo de esto se puede ver en el sector financiero, donde las fintech, startups que operan en el sector financiero, pueden aprender a innovar en un sector regulado de las grandes corporaciones financieras.

Paralelamente, el emprendimiento ha ganado peso en la cultura de la economía, tanto en Andalucía como a nivel nacional. Pedro Matas, cofundador y director de autoconsumo residencial de Quántica Renovables, señaló que cada vez más personas ven el autoempleo y el emprendimiento como una salida laboral viable. El modelo de emprender e innovar está surgiendo en la cultura andaluza y a nivel nacional, y Matas destacó que una de las claves para innovar en el negocio es «estar muy pegado al negocio y escuchar al cliente».

El entorno en el que surgen estas startups es también de vital importancia. Un ejemplo de esto es el PCT Cartuja, un proyecto nacido en la década de 1980 para albergar tanto a grandes como a pequeñas empresas. Luis Pérez, director general del PCT Cartuja, cree que la colaboración es el elemento más importante en este tipo de entornos. Según él, lugares como PCT Cartuja actúan como mediadores entre las universidades, la ciencia y las empresas, fomentando así un entorno más propicio para la innovación. Sin embargo, Pérez también señaló que la financiación sigue siendo un desafío en la región, afirmando que «Andalucía no es el San Francisco de Europa porque la diferencia es que allí tienen financiación ilimitada y aquí todavía nos cuesta, sumado a que, en los últimos años, el capital riesgo ha sido menos arriesgado».

En general, la colaboración entre startups y grandes corporaciones parece ser una estrategia de crecimiento potencialmente beneficiosa para ambas partes. A través de una combinación de ideas innovadoras de las startups, la experiencia y los recursos de las empresas más grandes, y un entorno propicio para la innovación, se pueden generar sinergias valiosas que benefician a todos los implicados.

Por Daniel