El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla fue el escenario de un incidente inusual cuando una empleada del Servicio de Atención Domiciliaria se desplomó en medio de la asamblea, causando un gran revuelo. La sesión tuvo que ser interrumpida durante media hora mientras la mujer recibía atención médica. La situación se convirtió en noticia cuando fue captada por las cámaras presentes, pero un análisis más detallado de la transmisión realizada por la cadena 101 Televisión revela una intrahistoria que sugiere que el desmayo podría haber sido en realidad una ‘performance’ sindical.
El incidente ocurrió en cuestión de minutos y comienza con un grupo de trabajadoras vestidas con camisetas blancas de protesta observando la sesión plenaria. Entre ellas se encuentra la mujer que pronto se desmayaría. A su lado, en la primera fila, se encuentra un fotógrafo de un medio de comunicación que es alertado por una de las mujeres justo cuando la concejala y portavoz adjunta del PSOE, Sonia Gaya, está interviniendo.
El fotógrafo se levanta de su asiento para hablar con la mujer que lo ha alertado. Con la cámara y el móvil en ristre, parece prepararse para capturar un evento inminente. Apenas cinco segundos después, la trabajadora que luego se desmayaría se pone de pie bajo la atenta mirada de la portavoz de Podemos-IU, Susana Hornillo. Interrumpe la sesión dirigiéndose a los concejales. En respuesta, el presidente del Pleno, Álvaro Pimentel, señala: «Si se está usted poniendo mala, le invito a que tome el aire fuera».
La mujer, visiblemente mareada, se dirige al pasillo donde cayó desplomada en presencia de un policía local. Fue atendida rápidamente por el director de comunicación del Grupo Socialista, que estaba justo a su lado. En el video se puede ver cómo las demás trabajadoras sacan sus móviles para grabar antes de que ocurra la caída. Comienzan a gritar: «¡Mi compañera! ¡Una ambulancia por favor! ¡Llevamos 30 días ya, por Dios!». La sesión queda en suspenso hasta que llegan los servicios sanitarios.
La forma en la que se desarrolló este incidente ha llevado a especulaciones de que el desmayo podría haber sido una ‘performance’ sindical. La presencia de un fotógrafo en el lugar, alertado justo antes del incidente, y las acciones de las compañeras de trabajo de la mujer que se desmayó, parecen indicar una posible coordinación. Si esto es cierto, el desmayo en el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla podría ser una de las formas más inusuales de protesta sindical ocurridas recientemente.
Sin embargo, hasta que haya una investigación o la mujer se recupere y pueda dar su versión de los hechos, las circunstancias exactas que rodearon el incidente seguirán siendo objeto de especulación y debate. Lo que está claro es que, independientemente de si el desmayo fue real o una protesta orquestada, el incidente ha logrado atraer la atención hacia las condiciones de trabajo de las empleadas del Servicio de Atención Domiciliaria en Sevilla.
