El primer debate televisado de la campaña de las elecciones catalanas del 12M se celebró recientemente, y los principales puntos de interés fueron la aprobación de la amnistía y la inevitable política de pactos que surgirá tras las elecciones. Los candidatos se cruzaron reproches y anticiparon en el plató de RTVE el complejo panorama político que surgirá a partir del lunes tras los comicios.
El debate, que contó con la participación de los ocho candidatos, estuvo inevitablemente condicionado por la confirmación del candidato del PSC, Salvador Illa, de que no descarta un pacto «transversal» con Junts. Esta afirmación desató una catarata de acusaciones por parte del resto de los contendientes.
A pesar de que Illa no ha profundizado en su propuesta de estabilidad, tuvo que escuchar cómo se le recordaba que «lo primero es la dignidad». Esta crítica fue lanzada por Alejandro Fernández (PP), quien cuestionó que el líder del PSC pueda devolver a Carles Puigdemont al palacio de la Generalitat después de una legislatura en la que, según el popular, Illa «no ha hecho oposición sino genuflexión».
Carlos Carrizosa, candidato del CS, también fue crítico y atacó tanto al candidato del PSC como al popular Fernández, dos aspirantes, según él, supeditados a los intereses de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. Illa respondió asegurando que la investidura se decidirá en Cataluña, negando que el presidente del Gobierno vaya a impedir al líder del PSC ser presidente para no enojar a Junts y que estos le retiren su apoyo parlamentario.
El debate sobre los pactos se mezcló con el de la amnistía, una ley que Illa defendió como necesaria para la normalización. Sin embargo, Fernández aseguró que la amnistía «no ha servido para unir sino para dividir». Carlos Carrizosa añadió que el voto del PSC servirá para permitir que el «independentismo se meta en La Moncloa».
Pere Aragonès (ERC) intervino en el debate sobre la demanda de un referéndum y la posibilidad de que el PSOE pueda llegar a considerarlo. Según Aragonès, Illa acabará aceptando el referéndum.
Por su parte, Ignacio Garriga, candidato de Vox, criticó la sumisión del PSC al independentismo y pidió un cambio radical en la política migratoria. Mientras tanto, Jèssica Albiach, candidata de los comunes, cuestionó cómo Illa pretende abrir una nueva etapa acordando con Junts.
La financiación también fue un tema destacado en el debate, con cada candidato planteando su propia propuesta. En este sentido, Aragonès reconoció que la mejora de la financiación es su prioridad política.
Josep Rull, en representación de Junts, abogó por trasladar a Cataluña el «modelo vasco», a lo que Illa contrapuso el «modelo catalán» que el PSC propugna, donde la Generalitat recaude el 100% de los impuestos.
En el capítulo de infraestructuras, se hizo evidente la postura anticrecimiento liderada por la CUP y comunes, la postura intermedia de ERC, y la postura a favor de infraestructuras importantes como la ampliación del Aeropuerto de Barcelona, la B-40 o el proyecto de Hard Rock en Tarragona por parte del PSC, PP, Cs y otros. Carrizosa (CS) reprochó a los independentistas que durante el ‘procés’ se paró todo en infraestructuras, acusando también a los comunes y la CUP de haber impuesto su agenda al resto.
