Archivo - El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Jerome Powell.

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal (Fed) ha decidido mantener sin cambios los tipos de interés en su mayor nivel desde 2001, postergando hasta junio lo que sería el primer recorte de la tasa oficial de interés desde marzo de 2022, cuando la Fed comenzó su lucha contra la inflación.

El precio oficial del dinero se mantendrá en el rango de entre el 5,25% y el 5,50%, un nivel establecido desde junio de 2023. Esta decisión se toma en espera de que la inflación retome su trayectoria descendente, interrumpida en enero, dejando la tasa de inflación de marzo en el 3,5%.

La Fed no descarta un posible endurecimiento de los tipos de interés si la inflación se mantiene indomable. «El Comité estaría preparado para ajustar la postura de la política monetaria según corresponda si surgieran riesgos que pudieran impedir el logro de los objetivos del Comité», afirmó la Fed en su comunicado oficial. Subrayaron su compromiso de devolver la inflación a su objetivo del 2%.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, advirtió en un foro económico el 16 de abril que, si persiste el aumento de la inflación, podrían mantener el actual nivel de restricción durante el tiempo que sea necesario. También tienen margen considerable para relajar la política monetaria si el mercado laboral se debilita inesperadamente.

La Fed confirmó en su comunicado que no espera que sea apropiado reducir el rango objetivo de los tipos de interés hasta que haya adquirido mayor confianza en que la inflación avanza de manera sostenible hacia el 2%.

La Fed permanecerá atenta a la evolución de los datos para tomar futuras decisiones. «Las evaluaciones del Comité tendrán en cuenta una amplia gama de información, incluyendo lecturas sobre las condiciones del mercado laboral, presiones inflacionarias y expectativas de inflación, y acontecimientos financieros e internacionales», explican.

En junio de 2023, el banco central estadounidense decidió frenar tras 11 subidas consecutivas que llevaron el precio del dinero a máximos no vistos desde enero de 2001 para combatir una inflación que aumentaba hasta niveles desconocidos en 40 años. La Fed puso en ‘modo pausa’ los elevados tipos de interés en junio pasado a la espera de las condiciones que permitieran iniciar la esperada senda de recortes.

El reciente repunte de la inflación ha alejado las condiciones que podrían propiciar este recorte de tipos y cada vez más analistas opinan que el primer recorte tampoco llegará en junio. Los pronósticos de tres recortes de 0,25 puntos en los tipos de interés hasta fin de año (0,75 puntos en total) por parte de los miembros del FOMC de la Fed empiezan a debilitarse.

La inflación sorprendió en marzo con una nueva subida inesperada, hasta el 3,5%, por encima del 3,2% de febrero y el 3,1% de enero. Además, la llamada inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, escaló en marzo hasta el 3,8%.

Los últimos datos de crecimiento económico señalan un freno. El PIB de EEUU creció en el primer trimestre un 0,4% (tasa trimestral anualizada del 1,6%), lo cual supone un brusco frenazo respecto al cuarto trimestre del año pasado, cuando la economía avanzó el 0,8% (3,4% en tasa anualizada). La tasa de crecimiento anualizado del 1,6% es la más baja desde el segundo trimestre de 2022.

El empleo, sin embargo, conserva su vigor. El empleo creció en 303.000 puestos y la tasa de paro bajó al 3,8% en el mes de marzo, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

El cóctel de datos macroeconómicos parece conceder margen a la Fed para seguir esperando un poco más y dar tiempo a que la inflación se oriente claramente hacia una tasa del 2%, antes de adoptar el esperado primer recorte de los tipos de interés. Tras el repunte de la inflación, hay quienes sugieren que la Fed no bajará sus tipos de interés oficiales antes de las elecciones de noviembre.

En la zona euro el encuadre parece diferente. La inflación bajó en marzo hasta el 2,4% y se ha mantenido en esa misma tasa en el mes de abril. La mayor contención de la inflación en la zona euro, en coexistencia con un débil crecimiento del PIB (de apenas el 0,4% en 2023) y una tasa de paro del 6,4% el año pasado, mantiene la expectativa de que el BCE pueda acometer en junio su primer recorte de los tipos de interés desde que estalló la espiral de inflación a mediados de 2021. La mayoría de los analistas coinciden en prever cuatro rebajas de tipos de 0,25 puntos porcentuales en la zona euro a lo largo del año, la mayoría coincidiendo con la actualización de las previsiones macroeconómicas del BCE (junio, septiembre y diciembre).

Por Daniel