Interior del colegio de Burkina Fasso donde se ha evitado el aire acondicionado

En Burkina Faso, un país en África Occidental, las temperaturas pueden alcanzar más de 40 grados durante meses en el período más cálido del año. Sin embargo, es notable que los colegios y los orfanatos se mantienen frescos sin necesidad de recurrir al aire acondicionado. ¿Cuál es su secreto? La respuesta radica en la arquitectura climática adaptativa.

El cambio climático está empujando a muchas regiones a sufrir temperaturas extremas. En respuesta a este fenómeno, está ganando importancia la construcción de edificios adaptados a la realidad climática. Esta estrategia es especialmente relevante en los países más cercanos al Ecuador, donde las condiciones climáticas siempre han sido extremas y lo serán aún más debido al aumento de las temperaturas globales.

El arquitecto Diébédo Francis Kéré, originario de Burkina Faso y formado en Alemania, se ha dedicado a desarrollar métodos baratos y sostenibles para mejorar las condiciones de vida de las comunidades afectadas por altas temperaturas. Kéré ha destacado por su enfoque en utilizar materiales locales en sus proyectos arquitectónicos.

La escuela primaria de Gando, construida en 2001, fue la primera gran obra arquitectónica de Kéré. La construyó utilizando materiales de la región, una estrategia que inicialmente fue mal entendida por su comunidad. “Mi comunidad no entendía por qué quería construir con arcilla cuando en Alemania había edificios de vidrio. Tuve que convencerlos de que usarán materiales locales”, relata Kéré.

Otro proyecto destacado de Kéré es el orfanato de Noomdo. Según Pierre Sanou, educador social del orfanato, el edificio ha logrado mantenerse fresco en verano y cálido en invierno sin la necesidad de aire acondicionado. Esto implica un significativo ahorro de energía.

Los edificios diseñados por Kéré son permeables y buscan el movimiento del aire natural y la protección del sol. “Se construyen con paredes muy fuertes y techos muy ligeros para que el aire frío que entra por abajo expulse el aire caliente, que sale por arriba”. Esta es la explicación que ofrece Eduardo González, miembro de la Escuela de Arquitectura de Madrid.

Otro arquitecto que ha comprendido la importancia de crear refugios climáticos en los edificios es Albert Faus. Él ha sido el responsable de crear el complejo escolar Bangre Veenem en el pueblo de Youlou. Para enfriar la escuela en los largos veranos, Faus utiliza métodos igualmente ingeniosos para enfriar el edificio. Al igual que Kéré, Faus ha utilizado materiales autóctonos, en este caso, ladrillos elaborados con piedra laterítica.

En España, la arquitectura bioclimática comienza a ganar peso, aunque todavía es una parte testimonial de todo el parque inmobiliario. Según datos de Idealista, en Sevilla el 73% de las viviendas que están en el mercado cuenta con aire acondicionado, en Córdoba alcanza el 71%, seguido por el 60% de las casas de Palma, el 59% de las de Valencia y Madrid, el 58% en Jaén, el 55% en Barcelona, el 54% en Alicante o el 53% de los pisos de Badajoz o Ciudad Real.

Para los expertos, las soluciones bioclimáticas para regular las temperaturas en edificios y viviendas pasa por la “sofisticación”. “Debemos optar por los diseños bioclimáticos, la inercia térmica e incorporar los principios de las cuevas”, afirma Juan Palop, un reconocido arquitecto bioclimático. Esto implica actuar en las cubiertas, incluir aislamiento térmico con muros exteriores, sellar los suelos e instalar ventanas de doble cristal. En las viviendas de nueva construcción, también se deben construir las fachadas hacia la orientación óptima para aprovechar los rayos del sol de la mañana y la tarde, evitando una incidencia directa de los centrales.

Aunque existen subvenciones para implementar estas medidas, como el programa de rehabilitación residencial del Plan de Transformación y Resiliencia, son menos divulgados que los de instalación de placas solares en la cubierta de los edificios. Es esencial destacar que la arquitectura climática adaptativa puede proporcionar soluciones sostenibles y rentables para enfrentar los crecientes desafíos del cambio climático.