El martes, el Museo de Aguas de Alicante fue el escenario de la presentación del Primer Informe sobre cambio climático y gestión del agua en la ciudad de Alicante. Este informe fue desarrollado en colaboración con la Cátedra Institucional de Aguas de Alicante sobre Cambio Climático de la Universidad de Alicante y elaborado por Inteligencia Climática, una consultora climática y meteorológica.
Sergio Sánchez, director general de Aguas de Alicante, Jorge Olcina, director de la Cátedra y catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante, y Pablo Mirete, CEO de Inteligencia Climática, fueron los protagonistas de la presentación. Durante la misma, se expuso la realidad actual de los efectos del cambio climático en Alicante y su relación con la gestión del agua potable que lleva a cabo Aguas de Alicante.
El informe tiene la pretensión de actualización anual, con el objetivo de analizar la evolución del proceso actual de cambio climático en Alicante y ofrecer pautas para la correcta adaptación de la ciudad.
En el informe, Inteligencia Climática destacó que el proceso actual de cambio climático por efecto invernadero de causa antrópica es innegable y está avalado científicamente. Alicante, situada en el litoral mediterráneo español, es uno de los territorios que más está experimentando los efectos del calentamiento climático, con un ascenso de las temperaturas medias cercano a un grado.
En cuanto a las precipitaciones, muestran un comportamiento más irregular, con una tendencia descendente en la cuantía anual desde 1990 a la actualidad. En Alicante, llueve menos y lo hace de forma más irregular y concentrada en el tiempo. Además, el viento muestra una tendencia al descenso en su velocidad media, lo que está relacionado con el aumento de jornadas de pantano barométrico y la pérdida de intensidad de la brisa marina.
Por otro lado, la temperatura del agua del mar frente a la costa de Alicante muestra una clara tendencia al aumento, con un incremento estimado de 1,5ºC en 2023. Este fenómeno está relacionado con un mayor número de noches tropicales y una mayor irregularidad e intensificación de las precipitaciones.
En cuanto a la gestión del agua potable, Alicante es una de las ciudades del litoral mediterráneo con una gestión más eficiente del agua potable. Desde 2005, se registra una tendencia al descenso en los volúmenes de agua suministrados, lo que indica una mayor eficiencia en la gestión del agua.
Alicante es una de las ciudades españolas con mayor nivel de depuración y reutilización del agua depurada, especialmente para uso agrario. Además, la ciudad es pionera en la incorporación de aguas residuales para el riego de parques y jardines y en la incorporación de aguas pluviales al sistema de gestión del agua potable.
El Plan Estratégico de la empresa Aguas de Alicante prevé la construcción de nuevos depósitos pluviales y un sistema de gestión del agua potable muy eficaz. Este sistema «multi-fuente» permite garantizar la «seguridad hídrica», de manera que si desciende la aportación de una fuente puede ser sustituida por otra.
El informe incluye una serie de indicadores de estado para evaluar de forma constante la gestión del agua en Alicante en relación con el cambio climático. En conclusión, el informe refleja que Alicante, a pesar de ser una de las ciudades que más está notando los efectos del cambio climático, dispone de uno de los sistemas de distribución, gestión y planificación del agua potable más eficaces de España.
Para la elaboración del Segundo Informe, está previsto manejar modelización climática propia y adaptada al municipio de Alicante y la elaboración de una aplicación que muestre de forma inmediata los datos atmosféricos y de gestión del agua en la ciudad.

