El pasado fin de semana, Sevilla se convirtió en la sede del festival Letras y Fútbol, un evento que busca atraer a personas de ámbitos culturales hacia la pasión por el balón. Organizado por la Fundación Athletic Club en colaboración con el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, la Fundación Real Betis y la Fundación Sevilla FC, el festival llevó a cabo un evento especial para tender puentes entre la creatividad y el fútbol en la semana de la final de la Copa del Rey.
El humorista y cómico Alfonso Ramos y el cantante Kiko Veneno fueron dos de los invitados especiales del evento, quienes compartieron sus experiencias y vivencias en el acercamiento entre sus disciplinas artísticas y el deporte. Esta edición del festival, que ya lleva quince años en marcha, ofreció una charla en la ciudad de Sevilla como un obsequio hacia su ciudadanía, coincidiendo con la final de la Copa del Rey entre el Athletic Club de Bilbao y el Real Mallorca.
Una de las figuras destacadas del evento fue la bailaora Adriana Bilbao Zarraonandía, nieta del mítico delantero del Athletic, Telmo Zarra. Zarraonandía interpretó una pieza que rinde homenaje al espíritu de deportividad y nobleza que caracterizaba a su abuelo. La pieza, titulada ‘Zarra’, recuerda una anécdota en la que Zarra decidió lanzar el balón fuera en lugar de marcar gol, debido a la desventaja que tenía en ese momento el equipo contrario.
Acompañada por tres bailarinas, Zarraonandía interpretó su pieza vestida con una indumentaria que recordaba a la equipación futbolística, acompañada de una música original con versos que evocaban la figura de su abuelo, con frases como “Zarra, Zarra, fuerza nobleza y valor” o “Zarra, el rey de la selección”.
Durante el evento, se debatió acerca del tópico que sitúa a los futbolistas como personas poco interesadas en cultura y la relación entre ambas disciplinas. Alfonso Ramos compartió su experiencia uniendo fútbol y humor, resaltando lo complicado que puede resultar en ocasiones unir ambos mundos.
El cantante Kiko Veneno, por su parte, recordó a los jugadores que aún hoy siguen siendo criticados por mostrar sensibilidad hacia la cultura. Según Veneno, aunque en Sevilla las peñas deportivas llevan el sobrenombre de «culturales», en muchas ocasiones no cumplen con este papel. Para Veneno, el fútbol debería entenderse como una «intercultura», un hecho social que llena estadios y une comunidades.
Finalmente, el festival también ofreció un espacio para recordar y poner en valor la relación entre el norte y el sur de España a través del fútbol. Adriana Bilbao Zarraonandía reclamó la necesidad de aumentar la infraestructura del Conservatorio Superior de Danza de Bilbao e incluir un espacio para el flamenco, mientras que Kiko Veneno destacó la transformación cultural del norte en los últimos años y la conexión especial entre Bilbao y Sevilla.
