En un anuncio reciente, Ford Almussafes indicó que un nuevo modelo «multienergía» está en producción. Este anuncio, realizado por la cúpula mundial de la firma del óvalo tras una reunión con el sindicato mayoritario en la planta valenciana, UGT, llega como una luz de esperanza para la fábrica y sus trabajadores. No obstante, se prevé un camino arduo hasta que este nuevo vehículo pueda salir de sus líneas de producción.

Las especificaciones del nuevo modelo aún están por concretar, y se espera que más detalles emerjan de futuras reuniones entre la empresa y el sindicato. Una cuestión primordial es cuándo llegará este nuevo coche y cómo la fábrica resistirá productivamente hasta ese momento. Aunque aún no hay una fecha concreta, los plazos habituales para este tipo de lanzamientos sugieren que es poco probable que el nuevo coche esté listo este año o el próximo. Entre las razones para este retraso se encuentra la necesidad de formar al personal, un proceso que suele llevar varios meses.

En este escenario, la fábrica se verá obligada a mantener la producción únicamente con el Kuga, un modelo que ha sido actualizado este año, pero que resulta insuficiente en términos de carga de trabajo. Esta situación persistirá hasta al menos 2026, tras el fin de la producción de la furgoneta Transit el próximo día 17.

En cuanto a la plantilla, a pesar de estar en su mínimo histórico con alrededor de 4.700 empleados, el volumen de personal es notablemente superior al necesario para la producción actual. Este hecho, resultado del adiós progresivo a varios modelos de combustión en los últimos dos años, ha llevado a la aplicación de un Erte que afecta a 700 trabajadores por jornada. La duración del Erte aún está en discusión y podría prolongarse más allá del 19 de abril.

Si esta medida no fuera suficiente, el siguiente paso sería plantear un nuevo ERE en la factoría, el cuarto en los últimos años. Esta medida anticiparía la inevitable disminución de la necesidad de mano de obra con la llegada de la electrificación.

Sin embargo, la incógnita más relevante es cuál será el modelo específico que llegará a Almussafes. Teniendo en cuenta que las ventas de la firma han caído un 11,4% en Europa en comparación con 2023, y la premisa de un nuevo modelo ‘multienergía’, las opciones posibles se reducen. Si se busca una adaptación rápida, lo lógico sería que el nuevo modelo utilice la misma plataforma productiva con la que se produce el Kuga, conocida como C2.

Entre las posibles alternativas, el Bronco Sport, actualmente producido en México y cuyas ventas se dispararon casi un 30% en Estados Unidos el año pasado, parece ser la opción más viable. Sin embargo, si se eligiera este modelo, tendría que estrenar en Europa su potenciación híbrida, ya que actualmente sólo se vende con motores de combustión.

El hecho de que el Kuga ya tenga las versiones híbridas e híbridas enchufables en Almussafes aligeraría previsiblemente esa tarea. Además, el Bronco Sport podría actuar como un complemento de transición, antes de una electrificación para la que Ford espera la adjudicación completa de fondos del Perte VEC II. esta opción ayudaría a capitalizar la caída progresiva de ventas que experimentará el Kuga conforme se acerque su final productivo.