Un joven se enfrenta a doce años de cárcel por abusar de una niña de trece en el cumpleaños de su prima

Acusaciones de Abuso Sexual en Liérganes: Joven enfrenta 12 años de prisión

Un joven anónimo, enfrenta un juicio por la acusación de abusar sexualmente de una niña de trece años en una casa rural cerca de Liérganes, Cantabria. Los hechos surgieron durante la celebración del cumpleaños de su prima. El fiscal y la acusación particular piden doce años de cárcel para el acusado.

El juicio se realizó en la Audiencia Provincial de Cantabria. Durante la audiencia, el joven acusado negó vehementemente las acusaciones. Afirmó que aunque conoció a la víctima el día anterior a la fiesta, no tuvo «ningún contacto con ella» durante la celebración.

La víctima se mantiene firme en su acusación

Por otro lado, la menor, que ahora tiene 16 años, ha respaldado su denuncia. Testificó que el acusado introdujo dedos en su vagina e intentó penetrarla. Según su testimonio, los hechos ocurrieron en un baño de la vivienda donde se llevaba a cabo la celebración familiar. Afirmó que el acusado la «miraba» durante la comida en un restaurante y en una ocasión se acercó a ella y le dijo que era «muy guapa».

La chica continuó su testimonio afirmando que después de la comida en la casa rural, bebió «cuatro vasos» grandes de alcohol que le afectaron «bastante». Durante la noche, tuvo que retirarse a una de las habitaciones, donde primero estuvo acompañada por la cumpleañera, luego por un niño pequeño y finalmente, el acusado entró en el dormitorio.

La víctima relató que el acusado se sentó en una silla mientras ella permanecía tumbada sobre la cama. En un momento dado, él intentó tocar sus partes y meterle los dedos, algo que ella logró evitar. «Estaba paralizada. Tenía mucho miedo», expresó.

El encausado luego le pidió que lo acompañara al baño, donde la «puso contra el lavabo», le «subió el vestido» y «bajó el tanga» para meterle los dedos en la vagina e intentar penetrarla. La niña alega que no pudo hacerlo ya que «le dolía muchísimo». Explicó que no decía «nada» porque tenía «miedo».

Después del incidente, la víctima llamó a unas amigas quienes acudieron a buscarla. Según su versión, la madre del acusado la llevó en coche hasta el punto de encuentro. Esta última ha negado esa afirmación durante el juicio, alegando que no sabe conducir.

El acusado y los testigos presentan su versión de los hechos

El acusado solo respondió a la fiscal y a su letrado durante el juicio. A solicitud de este último, se refirió a la ropa de la niña. Indicó que el vestido negro que llevaba no era «acorde» para la fiesta de cumpleaños, por lo que su madre le prestó uno amarillo para el restaurante. Y después, en la casa rural, todos se cambiaron y su prima prestó a la amiga un pantalón corto y una sudadera.

Además, negó que bailaran juntos y que entrara en la habitación donde estaba la niña. Durante el juicio, la madre de la víctima testificó que el «plan» de su hija y sus amigas era dormir en la vivienda rural. Pero de madrugada la avisaron -la madre de otra menor- de que volvían a casa porque la niña estaba «mal» y le habían «hecho algo».

Por otro lado, la madre del procesado afirmó que la denunciante durmió la noche previa al cumpleaños en su casa y que el día de la fiesta «jamás» llevó el citado vestido negro, sino uno amarillo y luego shorts y sudadera. Además, cuando la niña se encontró mal, «siempre» estuvo acompañada de un niño pequeño en el dormitorio.

Finalmente, la prima del procesado, que cumplía años ese día, coincidió con sus familiares en el relato sobre la ropa que vistió en la fiesta y afirmó que el sospechoso no estuvo «nunca a solas con ella».