Condenado a Seis Meses de Prisión Joven que Agredió y Humilló a Antiguo Compañero de Colegio

En un reciente fallo, la Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a un joven a seis meses de prisión por agredir y humillar a un antiguo compañero de colegio. La víctima se había acercado al acusado en un establecimiento para ofrecerle un descuento en su bebida, pero fue recibido con golpes y humillaciones por parte del acusado, quien repetidamente le llamó “maricón”.

Los sucesos tuvieron lugar a las 02:15 horas del 30 de septiembre de 2022. La víctima trabajaba como relaciones públicas del local “La Perla Negra” en la calle Iscar Peyra de la capital charra. Se acercó a un grupo de jóvenes para informarles de una oferta en el establecimiento. En medio de esta interacción, el acusado, siendo consciente de la orientación sexual de la víctima, le propinó una patada mientras profería comentarios homófobos.

La Humillación y la Violencia Continúa

A pesar de que la víctima reprendió al acusado por su comportamiento, este volvió a atacarle con la intención de humillarlo públicamente y de menoscabar su dignidad e integridad física. El acusado le propinó un puñetazo en la cara, reiterando su insulto homofóbico.

La intervención de los amigos que acompañaban al agresor, con quienes había estado consumiendo alcohol esa noche, impidió que el acusado continuara con su actitud hostil. Sin embargo, la policía local identificó al condenado minutos más tarde, alertada por la víctima. Ante la situación, el agresor reaccionó con indiferencia, diciendo, “como está el país, a ver si por un maricón de mierda voy a tener algún tipo de problema”.

El tribunal considera al acusado culpable de sendos delitos de odio y de lesiones leves. Además de los seis meses de cárcel -sin antecedentes penales, el acusado podrá eludir la prisión-, el tribunal le impone el pago de dos multas que suman 1.280 euros. También se le ha inhabilitado especialmente para cualquier profesión u oficio educativos, en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre, por un tiempo de tres años. Además, se le ordena pagar una indemnización de 754 euros a la víctima por las lesiones y daños morales que le causó.

Este caso arroja luz sobre la importancia de abordar y erradicar la violencia basada en la orientación sexual y la necesidad de una mayor protección y reconocimiento de los derechos de las personas LGBT+. Es una llamada a la acción para todas las instituciones, tanto públicas como privadas, para que trabajen en la creación de un ambiente seguro, respetuoso y amigable para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.