Rapero condenado a prisión por amenazas a la Policía en sus letras: Un análisis de la salud mental y emocional en la música urbana
En una decisión que pone de relieve la delicada relación entre la libertad de expresión artística y el respeto a la ley, la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha ratificado la condena de 25 meses de cárcel a un rapero por amenazas a la Policía Municipal de Pamplona en sus letras.
Según los jueces, las letras de la canción del rapero, que opera bajo el nombre de Black Marfil, claramente amenazaban con hacer daño, incluso llegando al punto de hablar de «matar al hijo de un munipa». Este tipo de expresiones violentas fueron repetidas como estribillo, acompañadas de frases que describían formas de agresión, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.
El impacto de la música y las redes sociales en la salud mental y emocional
El rapero en cuestión abrió su canal de YouTube, una plataforma de música y vídeo que tiene un impacto significativo en la salud mental y emocional de los jóvenes, el 31 de marzo de 2017. Sus vídeos, disponibles de forma gratuita, habían acumulado más de 2.128.093 visualizaciones y 20.100 suscriptores al momento de la sentencia. También tenía una cuenta en Instagram, una plataforma de medios sociales notable, con 22.600 seguidores en febrero de 2021.
Desde julio de 2018, la Policía Municipal de Pamplona tuvo que intervenir en numerosas ocasiones con el acusado debido a peleas y amenazas. Además, se le confiscaron armas y fue investigado por pertenencia a un grupo criminal. Estos incidentes, que son indicativos de problemas de control de la ira y posiblemente de trastornos del comportamiento, fueron documentados tanto a nivel penal como administrativo.
Como resultado de su animosidad hacia la policía, el acusado subió a su canal de YouTube una canción titulada «Fuck a cripa 02» el 21 de junio de 2020. En el video que acompaña la canción, aparece una mancha roja que simboliza la sangre y se repite la amenaza de «matar al hijo de un munipa».
La sentencia ahora confirmada consideró probado que muchas de las canciones del condenado «fomentan la violencia y justifican su uso como forma normal de relación y convivencia social». En enero de 2020, publicó una canción titulada «Atraco» en la que alude explícitamente a matar a un policía, afirmando: «Si matas un poli más cinco». Este tipo de letras violentas pueden tener un impacto perjudicial en la salud mental de los oyentes, fomentando una actitud agresiva y normalizando la violencia.
En diciembre de 2022, el Juzgado de lo Penal número 3 de Pamplona condenó al acusado como autor de un delito de amenazas colectivas no condicionales a 25 meses de prisión. También se le impuso el cierre de su canal de YouTube y la prohibición de crear otro durante 3 años. Estas medidas buscan proteger la seguridad pública y promover la convivencia pacífica.
El recurso presentado por la defensa fue desestimado por la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra, que consideró coherente y suficiente la argumentación de la jueza de instancia. Para los magistrados, «es evidente que la canción y las palabras referidas en los hechos probados implican un anuncio de un mal», un delito que no exige que se produzca un resultado concreto.
La amenaza, explican los jueces, debe tener la gravedad necesaria para atemorizar al grupo de personas en cuestión. Esto, junto con el seguimiento que tienen estas canciones en las redes sociales y el historial delictivo del acusado, es lo que, a juicio de la Audiencia, cumple con el requisito de amedrentamiento necesario en el delito de amenazas. Esta situación lleva a reflexionar sobre la necesidad de una mayor educación emocional y conciencia sobre el impacto de la violencia verbal en nuestra sociedad.
En conclusión, los magistrados aclaran que no se trata de enjuiciar un género musical en particular, sino de abordar las amenazas de violencia que infringen la ley. Esta decisión destaca la importancia de equilibrar la libertad de expresión con el respeto a la seguridad y el bienestar de todos.

